Las mujeres en el Perú dedican en promedio 3 horas y 28 minutos diarios al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, aproximadamente el doble del tiempo que destinan los hombres, según el estudio “¿Quién cuida en el Perú?”, elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).El informe revela que esta carga aumentó en los últimos 14 años, pese a que ellas también incrementaron el tiempo que dedican al empleo remunerado. Y advierte sobre la distribución desigual de las responsabilidades de cuidado y sus efectos en las oportunidades laborales y la autonomía económica de las mujeres. Entre 2010 y 2024, el tiempo diario que las mujeres destinan al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado pasó de 2 horas y 5 minutos a 3 horas y 28 minutos. Esto representa un incremento de 83 minutos equivalente a aproximadamente 66%.A la par, en el mismo periodo, el tiempo que dedican al trabajo remunerado también aumentó: pasó de 6 horas y 6 minutos a 7 horas y 11 minutos diarios.“Hemos aumentado nuestras horas de trabajo remunerado, pero también las del cuidado. Es decir, las mujeres estamos trabajando más globalmente. Y esto también es por necesidades de la sociedad que va envejeciendo, y ahora no solo cuidamos a niños, niñas, sino también tenemos que cuidar adultos mayores que tienen una expectativa de vida mayor, por eso es que ha aumentado el trabajo de cuidados, todavía realizado mayoritariamente por mujeres”, explicó a RPP Inés Martens, oficial de programas y proyectos de la OIT. En el caso de los hombres, el tiempo dedicado al cuidado no remunerado de integrantes del hogar pasó de 1 hora y 1 minuto al día en 2010 a 1 hora y 43 minutos en 2024, un incremento de solo 42 minutos.De esta manera, la brecha entre mujeres y hombres en el tiempo dedicado al cuidado no remunerado de integrantes del hogar se amplió de 1 hora y 4 minutos en 2010 a casi dos horas: 1 hora y 45 minutos en 2024.La especialista enfatizó que esta carga puede reducir las oportunidades de desarrollo profesional de las mujeres cuando no cuentan con apoyo para compartir o delegar estas tareas.“No solo nos afecta en la entrada al mercado laboral, también en las condiciones que aceptamos para trabajar, por eso hay mayor informalidad en las mujeres, porque nos vemos obligadas. Entramos con mayor dificultad, es más difícil mantenernos, los sueldos y el tiempo de dedicación son menores, tenemos menos tiempo para estudiar, y todo esto en conjunto afecta también la autonomía económica de las mujeres”, apuntó Martens. La carga de cuidados también puede alejar a las mujeres del mercado laboral. La vocera de la OIT citó información del INEI según la cual alrededor de 2,6 millones de mujeres en 2022 no trabajaban por una remuneración ni buscaban empleo debido a las tareas domésticas y de cuidado.La falta de oportunidades para generar ingresos propios puede repercutir, además, en su autonomía económica y en sus posibilidades de contribuir a un sistema de pensiones.Aunque no recibe una remuneración directa, el trabajo doméstico y de cuidados sostiene el funcionamiento de los hogares y de la economía. Según las estimaciones del estudio de la OIT, estas actividades equivalieron a entre el 21,7% y el 25,4% del producto bruto interno (PBI) en 2024, dependiendo del método de valoración utilizado. Más del 70% de ese valor corresponde al aporte de las mujeres.En hogares con niños, las mujeres dedican casi el triple de tiempo al cuidadoLa desigual distribución de estas responsabilidades se acentúa en los hogares con niñas y niños menores de tres años. En estas familias, las mujeres dedican 6 horas y 6 minutos diarios al cuidado no remunerado, frente a las 2 horas y 12 minutos de los hombres. Es decir, ellas destinan casi el triple de tiempo a estas labores.La llegada de un hijo también modifica el tiempo disponible para el empleo remunerado. Según la OIT, en los hogares con menores de tres años, las mujeres disponen de 6 horas y 37 minutos diarios mientras que los hombres destinan 9 horas y 12 minutos.Estos datos muestran que las responsabilidades de cuidado pueden condicionar de manera distinta la participación de mujeres y hombres en el mercado laboral.Perú no cuenta con un Sistema Nacional de CuidadosLa OIT también advierte sobre las limitaciones de la oferta pública de servicios de cuidado en el país. El estudio “Los cuidados en el Perú: mapa de la oferta pública y perfil de las personas que cuidan” identificó 12 programas públicos; sin embargo, solo siete brindan servicios de cuidado.Entre los servicios analizados, alrededor de 219.000 niñas y niños son atendidos mediante programas de primera infancia, como PRONOEI, Cuna Más y EduCuna. En contraste, los centros públicos del Programa Gratitud atienden a 1.501 personas mayores, mientras que los Centros de Acogida Residencial registran 479 personas con discapacidad atendidas. Estas cifras corresponden a los programas estudiados y no representan tasas de cobertura nacional.El informe también identificó a 29.826 personas cuidadoras en los servicios públicos analizados. Nueve de cada diez participan bajo modalidades de voluntariado, sin vínculo laboral ni pensión, y el 88% son mujeres.


