"No sería sorprendente que lleguemos a tasas de inflación cercanas al 6% en febrero del 2027", según Macroconsult
El economista Eduardo Jiménez alertó que el encarecimiento de los alimentos y los problemas de transporte podrían agravar la presión sobre los precios durante el primer trimestre de 2027.
RPP••Actualizado: 3 nov. 2026, 1:00 p. m.
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La inflación en el Perú podría acercarse al 6% anual hacia finales de febrero del próximo año, debido al impacto del fenómeno El Niño sobre la producción agrícola y el abastecimiento de alimentos. Así lo advirtió Eduardo Jiménez, economista y jefe del Servicio de Información de Macroconsult, quien señaló que el primer trimestre de 2027 será especialmente complicado para los precios.En entrevista con RPP, el especialista explicó que la economía peruana enfrenta tres choques que vienen presionando la inflación: la interrupción del suministro de gas registrada en febrero, el incremento internacional del precio del petróleo por el conflicto en Medio Oriente y los efectos del fenómeno El Niño.Este último ya está afectando los precios de los productos agrícolas e hidrobiológicos. Entre los alimentos que han llamado la atención de Macroconsult está la papa, cuya producción se concentra principalmente en la sierra sur.«Todavía no estamos en el peor momento de El Niño. Se espera que sus efectos más intensos comiencen hacia finales de febrero. Por eso, considero que el primer trimestre será complicado», sostuvo Jiménez.El economista advirtió que las anomalías de temperatura podrían traducirse en menores cosechas y problemas de abastecimiento, especialmente si las lluvias intensas afectan las vías de comunicación e impiden trasladar los productos hacia los principales mercados.Como ejemplo, recordó lo ocurrido con el limón durante anteriores episodios de El Niño, cuando las dificultades para transportar la producción desde el norte provocaron fuertes incrementos en su precio.Inflación podría seguir subiendo en los primeros meses de 2027Jiménez estimó que la inflación cerraría este año alrededor del 5%, pero podría continuar aumentando durante el primer trimestre del próximo año y acercarse al 6% en febrero.No obstante, indicó que a partir de marzo podría comenzar a moderarse por un efecto estadístico, debido a la elevada base de comparación que dejará el incremento de precios registrado este año por la interrupción del suministro de gas."No sería sorprendente que lleguemos a tasas de inflación cercanas al 6% hacia finales de febrero (del 2027)", señaló.El especialista también advirtió que existe el riesgo de que el fenómeno El Niño se prolongue hasta junio del próximo año, como ocurrió durante los eventos de 1982 y 1983. De concretarse ese escenario, se vería comprometido uno de los periodos más importantes de cosecha, entre abril y junio.Inflación golpea los ingresos y amenaza con elevar la pobrezaEl economista alertó que una inflación elevada durante un periodo prolongado puede afectar especialmente a los hogares de menores ingresos, debido a que destinan una mayor proporción de su presupuesto a la compra de alimentos y otros productos básicos.Según indicó, los ingresos reales de la población, es decir, aquellos ajustados por inflación, ya acumulan tres meses de caída."Una inflación alta y un periodo prolongado de inflación puede ser muy dañino. Veníamos saliendo de una situación complicada, con una reducción importante de la pobreza hasta alrededor del 25%, y podríamos volver a incrementarla", advirtió.Jiménez recordó que el Perú ya enfrentó un episodio inflacionario importante entre 2021 y 2024, cuando la inflación llegó a niveles cercanos al 9% anual, impulsada por los problemas logísticos derivados de la pandemia y el conflicto entre Rusia y Ucrania.¿Qué medidas se necesitan para contener el impacto?Frente a este escenario, el economista consideró que el Banco Central de Reserva debe priorizar el control de la inflación y mantener una respuesta monetaria acorde con la evolución de los precios.Por el lado del Gobierno, planteó implementar bonos focalizados para las personas más afectadas por los efectos del fenómeno El Niño, especialmente en las zonas donde las lluvias, inundaciones o sequías puedan impedir que la población continúe trabajando.Indicó que estas ayudas podrían extenderse por uno, dos o tres meses, dependiendo de la duración y magnitud de los impactos.Finalmente, Jiménez sostuvo que el país necesita acelerar las inversiones en infraestructura preventiva, particularmente en sistemas de drenaje pluvial para las ciudades.«Después de casi diez años, si bien se ha avanzado, todavía no tenemos los drenajes que necesitan nuestras ciudades. No se ha avanzado lo suficiente y ese es uno de los grandes retos hacia adelante», concluyó.
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