En su intento por ofrecer contenido para todos los públicos, Netflix Inc. perdió algo que la distinguía de sus rivales: una película o serie capaz de convertirse en un fenómeno cultural.
En cambio, selló alianzas con estrellas de YouTube como Ms. Rachel y Mark Rober, desembolsó grandes sumas para atraer a populares podcasters como Jay Shetty e incursionó en deportes como la NFL, las Grandes Ligas de Béisbol y la Copa Mundial Femenina de la FIFA, con el objetivo de ampliar su oferta de entretenimiento y atraer más espectadores.
Pero desde 2025, la plataforma de streaming no ha tenido un gran éxito como la miniserie Adolescence, aclamada por la crítica y uno de los programas más vistos en su historia. La participación de Netflix en el consumo total de televisión cayó a 7.8% en julio, desde 8.8% en el mismo período del año pasado, según datos de Nielsen. Rivales como Prime Video de Amazon.com Inc., Peacock de Comcast Corp. y Paramount+ de Skydance Corp. ganaron terreno.
La semana pasada, la compañía anunció que despediría a 6% de su personal y que reemplazaría a la directora de Contenidos, Bela Bajaria, por Peter Rice, veterano de Walt Disney Co. y 21st Century Fox. El lunes, la compañía informó que Dan Lin, jefe de cine, también dejaría su cargo.
Netflix registró un crecimiento de dos dígitos en sus ingresos en el trimestre más reciente. Sin embargo, la desaceleración de las ventas y la audiencia, sumada al fallido intento de adquirir los estudios y el negocio de streaming de Warner Bros. Discovery Inc., ha presionado sus acciones, que acumulan una caída de cerca de 26% este año. Cuando presente resultados el martes, se espera que Netflix registre su menor crecimiento porcentual de ingresos en tres años.
“El crecimiento sigue ahí, pero es más lento”, dijo Hal Vogel, veterano analista de medios y autor de Entertainment Industry Economics. “No es el mismo Netflix. Estoy seguro de que si tuvieran una serie exitosa, la acción subiría durante un tiempo”.
Netflix ha perdido a importantes figuras creativas, entre ellas los cineastas David Fincher, Noah Baumbach y Shawn Levy, además de los hermanos Duffer, creadores de Stranger Things. Las salidas han generado preocupación entre los máximos directivos de la compañía ante la posibilidad de que Netflix ya no sea visto como un destino atractivo para los mejores creadores de Hollywood. En la conferencia Bloomberg Screentime celebrada el mes pasado en Los Ángeles, el codirector ejecutivo Ted Sarandos rechazó que esas salidas reflejen un problema. “Son casos individuales”, dijo.
Aunque todas las compañías de medios atraviesan períodos de sequía creativa, la fuga de talento y la escasez de nuevos éxitos, sumadas a la desaceleración de la participación de los espectadores, prepararon el terreno para la salida de Bajaria y Lin. Netflix informó que nuevas series como His & Hers y películas originales como The Rip superaron cada una los 100 millones de visualizaciones en el primer semestre del año, pero ninguna logró entrar en la conversación cultural como lo hicieron en el pasado Stranger Things o KPop Demon Hunters.
Rice, quien asumirá el cargo el 26 de octubre, es conocido por sus estrechas relaciones con el talento de Hollywood y por una serie de exitosas películas y producciones televisivas desarrolladas bajo su liderazgo, entre ellas series como Modern Family y The Bear, y películas como Slumdog Millionaire, Juno y Moulin Rouge.
“Tiene un extraordinario instinto creativo y excelentes relaciones con el talento”, dijo Jim Gianopulos, ex copresidente de Fox Filmed Entertainment, quien ha trabajado con Rice. “Y también tiene una gran visión para los negocios”.
Rice tendrá que trazar una nueva estrategia de contenidos para Netflix que refleje el cambiante panorama competitivo, en el que incluso rivales más pequeños, como Paramount+, están en condiciones de crecer mediante adquisiciones.
Los principales competidores de Netflix en streaming —Apple TV, HBO Max y Prime Video— han adoptado un enfoque más selectivo para su programación, con menos películas y series dirigidas a públicos específicos. Netflix, en cambio, inunda el mundo con contenidos y solo en 2025 incorporó unos 440 títulos.
Los cambios en la cúpula ejecutiva podrían indicar un giro “hacia producciones originales más premium, capaces de generar conversación, y un mayor gasto en contenidos en 2027”, escribió la analista de Bloomberg Intelligence Geetha Ranganathan en una nota de investigación.
Cualquier cambio que haga Rice tardará dos o tres años en dar resultados, según una persona de Netflix.
Mientras la asistencia a los cines repunta en Norteamérica, Netflix tradicionalmente ha reservado sus estrenos en salas para películas que aspiran a premios. Una notable excepción será Narnia: The Magician’s Nephew, de Greta Gerwig, que permanecerá 49 días en cines antes de llegar a la plataforma.
“El nombramiento de Rice plantea algunas preguntas interesantes sobre posibles cambios de estrategia en aspectos como los esquemas de estreno en cines y la posibilidad de distribuir otros servicios a través de la plataforma de Netflix”, escribió Barton Crockett, analista de Rosenblatt Securities.
En Netflix, algunos cineastas han producido películas que figuran entre las obras menos comerciales de sus carreras.
Bardo, la película autobiográfica de Alejandro González Iñárritu, director ganador del Oscar por Birdman y The Revenant, fue criticada por ser autocomplaciente. Los hermanos Russo, que alcanzaron la fama al dirigir algunas de las películas más populares y taquilleras del Universo Cinematográfico de Marvel de Disney, hicieron The Electric State, destrozada por la crítica y con un presupuesto reportado superior a US$ 300 millones.
Rebel Moon, de Zack Snyder, también realizada con un enorme presupuesto, no logró convertirse en un fenómeno cultural y recibió críticas ampliamente negativas. White Noise, de Baumbach, y Underground, de Michael Bay, tampoco lograron conectar con el público, mientras que House of Dynamite, de Kathryn Bigelow, estrenada el año pasado, fue la película peor valorada por la crítica de la cineasta en décadas.


