El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiteró este miércoles, en el primer videomensaje tras los comicios, que solo un “gobierno nacional amplio” encabezado por el Likud será capaz de afrontar la amenaza que aseguró que el “islamismo radical” supone para Israel.
“El islamismo radical es el desafío que hoy está desgarrando a los países en Europa. También es una amenaza para nosotros”, afirmó Netanyahu en un mensaje en hebreo de poco más de dos minutos y medio.
“Nos amenaza desde el exterior, a través de Irán y sus aliados, y desde el interior, mediante partidos islamistas que apoyan el terrorismo”, añadió.
Además, en una alusión directa a las formaciones árabes -que lograron un número récord de 19 escaños en los comicios-, aseguró que un gobierno dependiente de “estos partidos islamistas, que rechazan la propia existencia de un Estado judío”, sería incapaz de hacer frente a dicha amenaza.
“Existe un gobierno capaz de afrontar este desafío: un gobierno nacional amplio, encabezado por el Likud bajo mi liderazgo, que incluya a todos los componentes del bloque nacional y a todos los partidos sionistas que deseen unirse”, señaló.
El mismo día de la votación, Netanyahu acusó a los partidos árabes de “haber robado” las elecciones y, durante esta semana, tanto el Likud como representantes de Poder Judío y otros partidos de su bloque han intentado impugnar los resultados electorales, con declaraciones sobre un presunto fraude o “injerencia extranjera” que han sido negadas por la Comisión Central Electoral y hasta la Policía.
El escrutinio dio la victoria al Likud, con 27 escaños, pero dejó a su coalición con 53 diputados, lejos de los 61 necesarios para la mayoría absoluta.
El bloque opositor, encabezado por Gadi Eisenkot, de Yashar!, suma 48 escaños, junto a los 19 de las dos formaciones árabes, la Lista Conjunta (de izquierdas) y el nacionalista Raam.


