El ministro del Ambiente, Vladimir Huaroc, participó en una mesa de trabajo en Áncash para coordinar el mantenimiento técnico y prevenir aluviones en la laguna Parón. Tras la reunión, dijo esperar resultados del proceso de diálogo luego de algunas semanas.
Durante la cita, Huaroc enfatizó la necesidad de anticipar emergencias y dialogar con la población local. El titular del sector sostuvo que “necesitamos un Estado presente en el territorio, cercano a la gente, que conozca su realidad, escuche a las comunidades y trabaje de manera articulada para prevenir futuras tragedias”.
“La comunidad de Cruz de Mayo no ha permitido la presencia de nadie para que se haga mantenimiento y atención de las lagunas. Hay actores externos también que necesitamos conocer las opiniones, como el caso de Caraz”, manifestó al portal Áncash Noticias.
Por esto, el ministro anunció un equipo de trabajo permanente destacado en la zona para que “en muy pocas semanas” puedan proponer una salida de acercamiento dialogada y conversada con la comunidad y otras autoridades, representantes de Caraz y el gobierno regional. También dijo que seguirán evaluando qué otros actores participarán ante posible rechazo de la comunidad. “Hay que escuchar, conversar, saber cuáles son sus motivaciones y a partir de eso sacar conclusiones”.
Un informe del Instituto Nacional de Investigación en Glaciares alertó sobre la urgencia de reparar la compuerta de regulación hídrica de la laguna Parón. La estructura no recibe mantenimiento desde hace 18 años, factor que eleva la vulnerabilidad del valle ante las lluvias.
Ante la negativa de la comunidad campesina Cruz de Mayo para permitir las obras, el ministro planteó una salida pacífica mediante el diálogo. Huaroc afirmó que su sector busca “conocer los detalles de la situación de la laguna Parón” para proteger a la población de Caraz.
El Comercio informó el 30 de agosto que la laguna Parón superó su cota máxima de seguridad de 4,185 metros sobre el nivel del mar al registrar 4′189,69 metros. Este exceso de agua representa una seria amenaza de desborde para más de 22 mil habitantes de Caraz.
El informe de este Diario reveló que el dique de contención presenta fisuras debido a la falta de mantenimiento hidráulico durante 17 años. Asimismo, los comuneros de Cruz de Mayo impidieron instalar sensores para un sistema de alerta temprana ante aluviones.
El dirigente comunal Miguel Capra negó el peligro y sostuvo que el caudal lacustre desciende solo según la temporada climática. Sin embargo, los reportes técnicos advierten alta vulnerabilidad ante eventuales avalanchas de hielo o rocas desde los glaciares vecinos.


