El ministro chileno del Trabajo, Tomás Rau, sugirió este jueves "postergar" las jubilaciones tras las millonarias pérdidas registradas en los fondos más conservadores del sistema de capitalización individual que opera en el país."Como Gobierno, estamos ocupados en esta materia. Los ahorros previsionales de los chilenos sabemos que son muy importantes. Nosotros pedimos no tomar decisiones apresuradas, en la medida en que se pueda postergar por unos meses", señaló Rau desde La Moneda, sede del Gobierno chileno.La Superintendencia de Pensiones de Chile, el ente regulador del sistema, anunció la apertura de una indagación contra las siete administradoras de fondos de pensiones (AFP) para determinar si habrían "incumplido o no el deber de lealtad y diligencia" establecido en la legislación.A mediados de octubre se conoció que el fondo E, el más conservador del sistema de pensiones chileno, acumula una caída real del 10,4 % entre enero y septiembre tras una estrategia errada de las AFP respecto al movimiento de la tasa de interés de Estados Unidos, perdiendo cerca de 7.700 millones de dólares.Se estima que la apuesta de las AFP afectó a más de 770.000 afiliados al sistema de pensiones chileno, de los cuales un 10 % tiene más de 60 años."Necesitamos conocer esta investigación, si van a haber sanciones, restitución patrimonial o no. En la medida que uno pueda no tomar la decisión en estos meses actuales, la prudencia es buena consejera", subrayó el jefe de la cartera de Trabajo.Implantado por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1980) y cuestionado transversalmente por las bajas pensiones que otorga, el sistema chileno fue pionero en la región en establecer la capitalización individual y en desechar el modelo de reparto.Las AFP invierten los fondos, obtenidos con la cotización obligatoria del 10 % de los sueldos de los trabajadores formales, en mercados financieros nacionales e internacionales para obtener rentabilidad.El sistema ha sufrido cambios en las últimas décadas, pero nunca se ha cambiado de raíz, tal como pide gran parte de la izquierda chilena y el movimiento "No Más AFP", que tuvo mucho apoyo popular y consiguió movilizar a casi un millón de personas en un plebiscito informal en 2017.