México presiona para reducir el arancel que Estados Unidos impuso a su industria automotriz para que quede similar al que paga Corea del Sur, dijo el viernes el secretario de Economía.El gobierno de Donald Trump impuso el año pasado una tarifa de 25% sobre los automóviles importados, incluyendo los de fabricación mexicana.
La medida ha castigado las exportaciones de un sector clave en la integración productiva y comercial que ambos países mantienen hace tres décadas. Fue ratificada en 2020 con la firma del T-MEC, un tratado comercial que también integra Canadá y se tambalea con el proteccionismo impulsado por Trump.Seúl negoció con Washington una reducción al 15%, lo que les da ventaja con respecto a las fábricas mexicanas que deben cumplir con estrictas reglas de origen, esto es, una cuota obligatoria de componentes fabricados en Estados Unidos.Japón consiguió igualmente el 15%.
“Lo que estamos planteando es que se alineen los aranceles, o sea que nadie pague más del 15%” de arancel, dijo el secretario Marcelo Ebrard en una comparecencia en la Cámara de Diputados.México destina el 80% de sus exportaciones a Estados Unidos y el intercambio comercial superó el año pasado los 872.000 millones de dólares. De ese total, 151.677 millones de dólares fueron exportaciones automotrices mexicanas.Algunas piezas de los autos fabricados en Norteamérica pueden cruzar las fronteras de los tres países hasta nueve veces, un reflejo de la fuerte integración de la cadena productiva regional.
Pero los componentes estadounidenses incorporados al vehículo final hecho en México no pagan aranceles. Por ello, la industria de hecho calcula que el arancel en realidad ronda el 10% o 12%, en vez del 25%.El gobierno de Trump rechazó en julio extender por 16 años la vigencia del T-MEC al señalar inconformidades con el acuerdo. Esto obliga a los tres países a revisarlo anualmente hasta 2036, cuando podría quedar disuelto.Ebrard afirmó que el objetivo de México este año es agotar todas las observaciones planteadas por Washington con el fin de facilitar las revisiones anuales.
La meta es mantener la mayor parte del comercio con Estados Unidos “sin afectaciones directas”, lograr la continuidad del tratado e incluso “reinstalar” la extensión original de 16 años, agregó.
Con información de AFP


