Las nuevas autoridades regionales y municipales que serán elegidas este 4 de octubre tendrán la enorme responsabilidad de administrar una cantidad de dinero que nunca antes habían recibido, gracias a la actividad minera. Y es que el boom de los precios de los metales llenará las arcas de las regiones. Solo este año, los gobiernos regionales y locales recibieron más de S/13.000 millones producto de la minería. Este es el monto más alto histórico, que equivale a todo el presupuesto destinado a seguridad ciudadana del país y supera lo asignado a todos los programas sociales.Estos recursos provienen de tres conceptos. El canon, que es el 50% del Impuesto a la Renta que pagan las mineras; las regalías, que es el pago por extraer los minerales; y los derechos de vigencia que pagan por mantener la concesión.El canon minero es la estrella. Serán más de S/9.500 millones, los que recibirán municipios y gobiernos regionales en el 2026, el mayor valor en más de 25 años.
Las regiones con más ingresos mineros Cuatro regiones son las que concentran casi la mitad de estos recursos: Áncash que recibirá más de S/2.200 millones, Arequipa y Apurímac con más de S/1.400 millones cada una y Cajamarca con S/1.200 millones. Y aquí aparece el gran desafío: convertir todo ese dinero en mejores servicios, infraestructura y oportunidades para la población. Porque recibir más recursos no necesariamente significa reducir la pobreza. Cajamarca es un claro ejemplo. A pesar de ser una región minera, actualmente es la más pobre del país con una tasa de 41%, muy por encima del promedio nacional que llega al 26%.Entonces, la pregunta es ¿qué está fallando? Para el economista Epifanio Baca, del Grupo Propuesta Ciudadana, el problema está en la capacidad para gastar bien estos recursos.“Si consideramos los últimos 10 o 15 años, el impacto del canon ha sido bien bajo. De cada 100 inversiones que ingresan al programa multianual de inversiones, 60 o más son obras no previstas, son obras que entran a la ejecución del gasto sin haber pasado por la evaluación de cierre de brechas. La consecuencia es que se gasta mucho dinero pero que no se traduce en cierre de brechas”, precisó Baca. La exministra de Desarrollo e Inclusión Social Carolina Trivelli coincide en que el problema no está en cuánto dinero reciben las regiones, sino en cómo las autoridades deciden ejecutar ese gasto.“Muchas veces los incentivos que enfrentan gobiernos regionales y locales son hacer obras que sean relevantes políticamente o para los lugares donde está el grueso de sus electores, que son las capitales de los distritos,y no necesariamente para las zonas más pobres”, señaló. Asimismo, Trivelli enfatizó que la población tiene poca participación en las prioridades de gasto con esos recursos. “Hay un hueco que es complejo porque si no hay buena gobernanza en esos territorios, esas decisiones revelan más las decisiones de quien tiene el poder de decidir que lo que el territorio necesita o prefiere", apuntó. Reformar la distribución del canon minero Ambos especialistas coinciden en que se deben mejorar las reglas de distribución del canon minero, de lo contrario el aumento de recursos hacia las regiones puede no traducirse en mejores resultados. “Lo que vamos a tener con este superciclo es que los gobiernos locales y regionales tengan más recursos disponibles para invertir. La pregunta es si van a poder invertir bien esos mayores recursos. La respuesta más probable es no, porque no ha cambiado nada en los incentivos ni en los procedimientos para ese gasto. Y entonces, si vamos a seguir haciendo más de lo mismo, vamos a tener los mismos resultados. Por más que lo hagamos con más plata”, enfatizó Trivelli.Es preciso recordar que el actual ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, anunció que para redireccionar los recursos hacia los territorios donde se desarrolla la actividad extractiva y lleguen directamente a las comunidades aledañas. Aunque hasta el momento el Gobierno no ha presentado la propuesta concreta, mientras se discuten posibles cambios, el desafío inmediato de usar bien los recursos extraordinarios de la minería estará en manos de las próximas autoridades regionales y municipales. Para Epifanio Baca, el primer paso debería ser evitar que se sigan acumulando obras inconclusas y concentrarse en terminar las ya avanzadas.“La primera tarea que tendrían que hacer estas autoridades, en coordinación con el MEF, es identificar las paralizadas, donde ya se ha puesto plata y que pueden ser reactivadas. Tienen que priorizar la conclusión de esas obras, porque usualmente la nueva autoridad entra y no toma en cuenta las obras que hizo el antecesor. Entonces, como una bola de nieve, se van acumulando las obras paralizadas”, subrayó el especialista. El boom minero puede representar una oportunidad excepcional para las regiones. Las nuevas autoridades regionales y locales tendrán en sus manos hacer un uso eficiente de los recursos y cerrar de una vez por todas las brechas para la población.
Más de S/13.000 millones de recursos del superciclo minero en manos de las próximas autoridades regionales y municipales [INFORME]
El periodo de bonanza de la minería, impulsado por los altos precios de los metales, está generando un bolsón de recursos sin precedentes para las regiones y municipios del país. Pero el reto para las próximas autoridades será traducir ello en la mejora de la calidad de vida de la población.
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