“Planchando el despecho”, el viernes 13 y sábado 14 de noviembre en el auditorio del Parque de la Exposición, y los shows navideños que presentará en diciembre en el Teatro Canout, son los proyectos más cercanos en los que está involucrada Maricarmen Marín; que reafirma esa constante en su carrera que es el trabajo.
“Estoy agradecida y muy feliz con las cosas que la vida, el público y los medios me han regalado. En mi carrera he sentido que nada ha sido fácil; para todo he tenido que esforzarme tres, ocho o mil veces para poder lograrlo”, afirma contundente Marín.
¿Crees que a las mujeres les cuesta más esfuerzo destacar en todos los niveles, además del artístico?
Creo que ha ido cambiando con el tiempo gracias a muchas mujeres que han ido abriendo camino en la industria. Sin embargo, sí es cierto que vivimos dentro de un país machista que aún tiene mucho por aprender y donde estamos expuestas a juicios. Hoy, gracias a la globalización y al acceso a la información, la gente abre más los ojos y se da cuenta de que existen otras realidades que debemos tomar como referente.Bailarina, cantante, conductora de televisión, actriz y productora; te has ido reinventando en la carrera.
¿Cuál de todas esas facetas te costó más que te reconocieran?
Ninguna ha sido sencilla, pero creo que mi mayor enfoque e interés al inicio, estando más jovencita, estuvo en mi etapa de cantante. No sabía si iba a resultar, si al público le iba a gustar o si me iban a contratar. He tenido mucha suerte de estar en proyectos importantes: como bailarina en La movida de Janet, como cantante en Agua Bella, y como actriz en mi primera película con la productora de Francisco Lombardi y en Vírgenes de la Cumbia. He tenido que estar a la altura para aprovechar esas oportunidades.
¿Qué es lo que siempre has tomado en cuenta y te ha mantenido en tu carrera? Lo único que me ha sostenido ha sido soñar en grande. Si no me hubiera visualizado en un escenario gigante haciendo novelas, siendo productora de miniseries, grabando un disco de Navidad o viajando por el mundo con mi música, probablemente mi carrera hubiera sido otra o me dedicaría a algo distinto.
¿Soñabas desde niña, ser cantante y actriz?
Todo mi barrio se reía de mí cuando decía que iba a ser cantante porque no tenía ninguna estadística a favor. Vengo de Palao, un barrio popular donde no tenía a nadie cercano en el medio artístico ni a nadie a quien pedirle un favor para ir a un casting.
¿Haber logrado una carrera a pesar de los obstáculos hace que la aprecies y la valores más?
Siempre he sido muy apasionada con mi carrera y hago todo con el mayor entusiasmo, como si mañana me fuera a morir.. Además, la partida de mi mamá me enseñó que la vida no se mide solo por los años en los que vivimos, sino por la intensidad con la que amamos y el legado que dejamos a quienes nos escuchan y a la familia.
Estás en un momento muy intenso donde por un lado le cantas al despecho y por otro a la Navidad, ¿cómo vas asumiendo ambas propuestas?
La Navidad y el despecho conviven maravillosamente porque se conectan a través de las emociones. En Navidad celebramos el amor, la ilusión y la familia; mientras que en el despecho cantamos a las heridas, las despedidas y la capacidad de volver a empezar. Además, la cumbia te da eso: cantas cuando estás con el corazón roto por dentro, pero igual bailas.
Fuiste productora de la telenovela Súper Ada , ¿no te animas a volver a producir contenido televisivo o lo has dejado en pausa?
Me encantaría volver a hacerlo. Ahora que mi hija Micaela está un poco más grande, puedo darme ciertas licencias con mis tiempos sin dejar de ser una mamá presente. De hecho, tengo varios proyectos aceptados a los que solo les estamos puliendo detalles para que puedan salir a la luz.


