Luis Har ha contado sus vivencias en el libro ‘Rescatado’. | Fuente: RPP
Luis Har, ciudadano argentino-israelí que permaneció 129 días secuestrado por Hamás en la Franja de Gaza, afirmó que la esperanza y la fe fueron fundamentales para sobrevivir al cautiverio. El hombre fue rescatado con vida por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) durante una operación militar nocturna en Rafah, en febrero de 2024.“Con el correr del tiempo me di cuenta de lo que nos mantuvo vivos es la esperanza, es la fe y esa posibilidad de ver la luz, porque nosotros todo el tiempo sabíamos que vamos a salir, que vamos a volver”, manifestó en Ampliación de Noticias.Har explicó que, pese a las difíciles circunstancias que atravesó, nunca perdió la esperanza de reencontrarse con sus seres queridos. Según indicó, busca transmitir ese mensaje a través de sus charlas y de su libro, con el propósito de que otras personas mantengan la fe incluso en los momentos más difíciles.“En ningún momento perdimos la esperanza. Y eso es lo que nos mantuvo con todo lo que hemos pasado. [...] Sabíamos que íbamos a salir y así fue”, señaló. Luis Har recordó la incursión de Hamás en IsraelEl argentino-israelí relató que se encontraba en la vivienda de su pareja, Clara Marman, cuando se produjo la incursión de integrantes de Hamás en comunidades civiles israelíes, el 7 de octubre de 2023.Har recordó que, en medio de la irrupción, tanto él como las demás personas que se encontraban en el lugar quedaron en estado de shock. Según dijo, no podían creer que tantos integrantes del grupo armado hubieran ingresado por tierra y que los soldados israelíes no llegaran a auxiliarlos.“Estábamos en shock completo. Yo entendía lo que estaba pasando en ese momento. [...] No podíamos creer que hay una invasión terrestre de tantos terroristas y que tampoco estaba la ayuda de los soldados del ejército israelí, que generalmente estábamos seguros de que, en dos, tres segundos llegaban. Y no llegaron”, expresó.Har manifestó que la falta de asistencia militar durante esos momentos representó un dolor que todavía permanece. Asimismo, remarcó que la incursión estuvo dirigida contra los kibutzim, comunidades organizadas como granjas colectivas, donde vivían civiles.El argentino también se refirió a la masacre ocurrida en el festival de música electrónica Nova, donde fueron asesinadas numerosas personas. Según explicó, desconocía la existencia de ese evento y sostuvo que los atacantes tenían como objetivo matar y secuestrar a civiles. “Argentinos, argentinos, Messi, Messi”Durante su traslado y cautiverio en Gaza, Har y las otras personas secuestradas fueron sometidos a amenazas y permanecieron bajo la vigilancia de sus captores. El argentino recordó que los obligaban a desplazarse mediante empujones, gritos y amenazas con armas, sin que tuvieran tiempo para pensar en cómo reaccionar.En uno de esos momentos, sus captores les preguntaron si eran judíos. Har contó que respondieron que eran argentinos y mencionaron al futbolista Lionel Messi, una reacción instintiva que, según explicó, surgió de ellos en medio del temor.“Nos preguntaban, nos gritaban: ‘¡jews, jews!’. ¿Y qué respondimos? ‘Argentinos, argentinos, Messi, Messi’. Esa fue como una tabla de salvación que salió del alma”, relató.Har precisó que la referencia al futbolista no cambió sustancialmente el trato que recibían, aunque en algunas ocasiones pudo conversar brevemente sobre fútbol con uno de los hombres que los vigilaban. Sin embargo, indicó que los otros permanecían armados y los observaban con hostilidad.“Sabíamos que en cualquier segundo nos podían poner una bala en la cabeza”, recordó.El cautiverio y las secuelas en su familiaDurante su secuestro, Har tuvo la oportunidad de cocinar para sus captores debido a que sabía preparar alimentos. Según relató, inicialmente se encargaba de elaborar el desayuno, el almuerzo y la cena tanto para la familia que lo mantenía retenido como para integrantes de Hamás.El argentino también hizo hincapié en las consecuencias psicológicas que dejó la experiencia, no solo en quienes fueron secuestrados, sino también en sus familiares, que durante meses desconocieron qué ocurría con sus seres queridos.“Yo les quiero aclarar que el trauma que uno lleva no se cura. Eso lo llevamos dentro”, sostuvo.Har recordó especialmente el sufrimiento de sus hijos y nietos, quienes no tenían información sobre su situación mientras permanecía cautivo. Tras su rescate, fue trasladado a un hospital, donde finalmente pudo reencontrarse con su familia.Cabe precisar que la incursión de Hamás en Israel, que dejó al menos 1 200 personas muertos y 251 rehenes, desató el conflicto en la Franja de Gaza, donde se han registrado cerca de 74 200 palestinos muertos y 175 000 heridos, según cifras del Ministerio de Salud del enclave expuestas por la agencia EFE.