POR: SARKO MEDINA
Ganador del concurso nacional “¡Qué tal cuentazo!” 2026 y con relatos traducidos al inglés y al italiano, Luis Apolín es una de las voces de la ciencia ficción y el género Z en el Perú, que escribe y enseña desde Huaraz; nos comenta su última publicación.
“No somos como ellos”: ¿Qué temas abordas en este cuentario? En este cuentario abordo temas vinculados al posible futuro que nos espera con la inteligencia artificial, la distinción entre lo éticamente correcto y lo incorrecto, la venganza, la esperanza, las posibilidades de una vida casi infinita y, claro está, el amor como idea medular.
¿Qué aporta a tu escritura el vivir y enseñar en Áncash? Quienes vivimos rodeados de montañas desarrollamos una percepción particular del entorno. Lejos de ser opresivo, el paisaje transmite una sensación de protección que también influye en nuestra forma de enfrentar las dificultades. Esa mirada aparece en mis textos: incluso en situaciones adversas, siempre queda un atisbo de esperanza.
Como académico, ¿qué aporta la ciencia ficción a alumnos de secundaria o universitarios? La ciencia ficción constituye una manera precisa y necesaria de acercar a los estudiantes a la ciencia y a la reflexión sobre sus implicancias. En algún lugar leí que somos una sociedad esencialmente científica y tecnológica que, paradójicamente, sabe muy poco de ciencia y tecnología. En ese sentido, la ciencia ficción funciona como un puente entre el conocimiento científico, la imaginación y la reflexión crítica sobre el futuro. Además, ha dejado de ser considerada un género menor, ese niño raro del colegio al que nadie se acerca por temor a incomodarse. En los últimos años existe una tendencia a revalorarlo como una alternativa frente a las literaturas tradicionales del “canon” ancashino que, como ocurre en otras latitudes, tiende a desgastarse, aunque muchos no quieran advertirlo.
¿Cómo dialogan el periodista y el educador en tu narrativa? En realidad, nunca tuve la oportunidad de ejercer el periodismo como tal. Siempre me he identificado, sobre todo, como docente, como profesor, y creo que eso se refleja claramente en los textos que escribo, porque muchos de ellos se aproximan, de una forma u otra, a una mirada educativa. Con frecuencia me percato de que termino escribiendo justamente sobre aquello que conozco y vivo de manera cotidiana: la educación. De allí provienen buena parte de mi inspiración, mi sensibilidad y, en cierta medida, mi propia naturaleza, lo que soy.
Tu libro “Epitafio” es un clásico moderno. Aún no sabría decir si en verdad puede considerarse un clásico moderno, pero sí creo que, en cierta medida, ha tenido una muy buena acogida en el ámbito nacional vinculado al género Z. Y, como ocurre con todo escritor, uno jamás deja realmente de escribir. Es probable que el silencio nos acoja algunas veces, pero el escritor no deja de serlo, aunque quizá no publique durante un tiempo. Este año, después de tantos vericuetos, saldrá por fin una novela distópica basada en un acontecimiento que marcó profundamente al país y, si el tiempo lo permite, también verá la luz la última parte de una historia con la que cerraría mi aporte al género de los condenados, de los no muertos.
PERFIL
Luis Adolfo Apolín Montes, docente.
Ha publicado antologías literarias y artículos de investigación interdisciplinaria a nivel nacional e internacional, y algunas de sus obras han sido objeto de estudio y publicación en universidades nacionales.


