El primer choque de fuerzas de este quinquenio político ha terminado. Hubo momentos de tensión, gritos y pechadas, pero también algunos intercambios técnicos. Por ratos, parecía que las formalidades importaban más que el fondo. La necesidad de enfrentar la inseguridad ciudadana y el fenómeno de El Niño pasó a segundo plano. Delimitar el territorio del Senado y la Cámara de Diputados parecía más importante que lo que se estaba solicitando.
No hubo un ganador claro en esta confrontación por el otorgamiento de facultades legislativas. La primera impresión de algunos es que el Ejecutivo salió triunfante. Pero de los 66 puntos solicitados, distribuidos en ocho materias, apenas consiguió 27 en dos de ellas. Fue una victoria pírrica cuya factura aún no conocemos.
La oposición, en tanto, eligió mal su primera batalla. Cuando las primeras manifestaciones del fenómeno climático ya empiezan a golpear al país, resistirse con tanto empeño a dar facultades es colocarse en el lado equivocado de las prioridades.
Quien quedó más maltrecho tras esta primera refriega es Jorge Nieto. Su bancada no solo terminó de comparsa de la izquierda radical de Juntos por el Perú, sino que dejó descubiertas sus primeras fisuras. A dos de sus senadores les llegó altamente la consigna interna y no la acataron. El nombre de Buen Gobierno empieza a sonar irónico.
Un nuevo protagonista empieza a destacar en la oposición. No es Nieto, tampoco Alfonso López Chau ni el “jefe de asesores” Roberto Sánchez. Mucho menos Ricardo Belmont, que optó por desplazarse hacia el centro y dejó en offside al partido que se atribuía esa ubicación. A punta de gritos, malcriadeces y bravuconadas, sazonados con su respectiva cuota de victimización, Iber Maraví se viene consolidando como el principal antagonista del Ejecutivo en el Senado.
La próxima pugna ya asoma en el Parlamento. El debate de la nueva ley MAPE podría ser tan o más encarnizado que el de las facultades. Y no faltarán congresistas que aprovecharán la oportunidad de hacer todo el ruido que puedan para lucirse ante su tribuna.


