Esta puede ser una escena cotidiana en muchos hogares: hay una reunión familiar y varias personas llegarán en unas horas por lo que te dispones a limpiar lo necesario y lo que se verá, pero ‘escondes’ aquello que ya no puedes modificar hasta que alguien te pide usar tu cuarto para cambiar al bebé o que el niño duerma un rato y se topan con el real desorden. ¿Alguna vez te pusiste a pensar por qué algunas personas mantienen la sala o la cocina ordenadas, pero su habitación tiene ropa acumulada, vasos y la cama está sin tender? Lo primero que se puede imaginar es que se trata de pereza o dejadez, pero la verdad es otra. La psicología analizó qué hay detrás de esto y los expertos coinciden en que se trata de una cuestión de prioridades. En esta nota te dejo más información para entender mejor a quienes actúan así.
Por qué algunos ordenan las áreas sociales y dejan el caos para su dormitorio
La psicología y los expertos en conducta señalan que tener las zonas comunes (como la sala o la cocina) ordenadas y el dormitorio en un caos no es necesariamente un signo de pereza, sino una cuestión de prioridades, función del espacio y nivel de energía.
Y es que hay lugares pensados para la convivencia, el uso diario y, sobre todo, para recibir visitas. La necesidad de mantenerlos despejados responde a normas sociales o al deseo de ofrecer una buena impresión y facilitar la funcionalidad práctica.
Sin embargo, el cuarto llega a ser un refugio personal y, al tratarse de un espacio íntimo que queda fuera de la mirada ajena, entonces la persona no siente la presión de responder a las expectativas de otros sobre su orden o cuidado.
Agotamiento y gestión del estrés
El desorden acumulado en el dormitorio puede reflejar periodos de estrés, ansiedad, acumulación de pendientes o cansancio emocional y suele ser lo primero en descuidarse; además, es señal de que el individuo prioriza el descanso por encima de la estética de un lugar que nadie más verá.
Esto “no implica necesariamente que vivan pendientes de la opinión ajena, sino que pueden establecer prioridades diferentes según el uso y la visibilidad de cada espacio”, explicó la psicóloga Leticia Martin Enjuto a ‘Hola!’ para aclarar que dedicamos más atención a aquello que necesitamos utilizar a diario o que compartimos con otras personas.
Agregó que “cuando tenemos muchas responsabilidades, tendemos a resolver primero las tareas que consideramos más urgentes y a posponer las que parecen menos necesarias. Así, el desorden puede ser una consecuencia de cómo distribuimos nuestro tiempo y energía, sin que exista una relación directa con nuestra personalidad”.
Qué significa desde la psicología el desorden en tu casa
Mientras que algunas personas buscan que todo esté en su sitio, pasar la escoba a cada hora y que nada se quede sucio en el lavadero, hay quienes se sienten cómodos en un entorno donde hay ropa a la vista o cosas por guardar, ¿por qué?
“Una habitación desordenada no significa automáticamente que alguien sea descuidado. Puede tratarse, sencillamente, de una persona que concede más importancia a la funcionalidad que a la apariencia de su espacio privado”, agregó la experta.
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