En el momento menos imaginado, pasan situaciones que nos generan malestar y nos hacemos la habitual pregunta “¿por qué me sucede a mí?“. Nadie está libre de tener días complicados, pero si estás acostumbrado a visualizar lo negativo de cada experiencia, es necesario prestar atención. Los expertos en psicología han realizado estudios para comprender por qué existen personas que tienen esta postura ante la vida. Sigue leyendo este artículo informativo.
Debes tener en cuenta que cada vivencia tiene una enseñanza, sea positiva o negativa. Centrarse únicamente en lo malo no suele ser nada alentador en el plano psicológico, ya que los especialistas consideran que posiblemente se pueden detectar rasgos preocupantes.
Qué dice la psicología de las personas que se quejan por todo
María García-Rubio, profesora de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Internacional de Valencia y miembro del grupo de Investigación Psicológica y Calidad de Vida (PsiCal) de la UIV, considera que expresar molestias por todo puede tratarse de un mecanismo cuyo propósito es ser validado por los demás.
¿En qué sentido? Según lo indicado por la profesional, cuando te quejas frecuentemente, es posible que esperemos que la otra parte valide tu molestia. Entonces, si este patrón se repite constantemente, te acostumbras a que se trata de una forma de captar la atención de los demás.
Otro punto planteado por García-Rubio es que puede tener un vínculo estrecho con el sesgo de negatividad, es decir, siempre estar pendiente de las malas situaciones. De esa manera, el hombre o la mujer construye una visión más pesimista, logrando que un problema “pequeño” se convierta en “grande”.
Lo preocupante es que esta conducta tiene repercusiones en la salud mental. “Las personas quejumbrosas pueden ver mermadas funciones como la resolución de problemas, la toma de decisiones o la planificación. Esto genera más frustración”, así explica la profesional citada.
Miriam González, psicóloga del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, indicó al portal Cuídate Plus que existen otras características de aquellos acostumbrados a este hábito, tales como baja tolerancia a la frustración, falta de control o presentar problemas emocionales (ansiedad o depresión).
Cómo cambiar esta forma de quejarse por todo
No se trata de un proceso sencillo, ya que requiere de compromiso y, sobre todo, la ayuda de un profesional en psicología. Pese a ello, García-Rubio comparte una serie de acciones que pueden mejorar esta perspectiva negativa de la vda de manera progresiva:
- Trata de identificar situaciones positivas que te ocurrieron y ser agradecido.
- Intenta buscar soluciones de esas situaciones que te quejas.
- Cuida las palabras que aplicas hacia ti mismo; así cambiarás tu patrón de pensamiento.
- Establece límites a situaciones o personas que se enfocan demasiado en lo negativo.
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