Hay quienes disfrutan experimentando las emociones, vínculos y el presente con una pasión y profundidad mayor que el promedio sintiendo gran alegría, empatía, tristeza o amor y conectando con detalles que otros muchas veces pasan por alto; sin embargo, cuando no se puede gestionar la frustración o interpretar las reales amenazas, es importante observar lo que está sucediendo. En esta línea, la psicología analizó por qué algunas personas reaccionan con más intensidad de lo habitual a los diversos estímulos y los expertos destacan que están afrontando una sobrecarga emocional. Aquí te lo explico al detalle.
Reaccionar con más intensidad esconde estas razones
En la psicología, la tendencia a reaccionar ante estímulos cotidianos con una fuerza, velocidad o duración superior al promedio se estudia bajo el concepto de reactividad emocional elevada e intensidad emocional. Los expertos señalan que este comportamiento no es un defecto de carácter, sino el reflejo de un sistema neurobiológico particular, de rasgos de la personalidad o de vivencias acumuladas.
Aquí aparece la reactividad emocional por sobrecarga, la misma que le está pasando factura a un gran número de personas a quienes situaciones pequeñas que antes manejaban con calma de repente provocan una tormenta. La sobrecarga prolongada activa tu modo de supervivencia y tu cuerpo interpreta los pequeños contratiempos como grandes amenazas.
Los expertos destacan el concepto de Alta Sensibilidad o Sensibilidad del Procesamiento Sensorial (SPS) que es conocidos coloquialmente como alta sensibilidad. Este rasgo de la personalidad y del temperamento se define como una variación biológica en la forma en que el sistema nervioso percibe y procesa la información del entorno.
La Dra. Elaine Aron, psicóloga e investigadora estadounidense, acuñó y desarrolló el concepto de las Personas Altamente Sensibles (PAS) y describe su forma de procesar el mundo bajo cuatro pilares:
- Procesamiento profundo: las personas analizan la información de manera intensa, rumian los detalles y buscan conexiones profundas de forma automática.
- Sobreestimulación: al absorber muchísima más información sensorial y emocional del entorno, su sistema nervioso se satura con facilidad, provocando fatiga o sobrecarga emocional.
- Fuerte empatía y reactividad: experimentan tanto las emociones positivas como las negativas con una intensidad muy elevada. Sienten un gran impacto ante el dolor ajeno.
- Sensibilidad a las sutilezas: son capaces de percibir pequeños cambios en el entorno, en las expresiones faciales o en el tono de voz de los demás que otros pasan por alto.
Causas de la sobrecarga emocional
La sobrecarga emocional ocurre cuando el sistema nervioso y la mente procesan más información, estrés o sentimientos de los que pueden manejar de forma cómoda. Cuando una persona reacciona con mucha intensidad, la psicología también evalúa otros factores determinantes:
- Saturación del sistema nervioso: su cerebro no filtra los estímulos de la misma manera, lo que activa el mecanismo de “lucha o huida” ante situaciones cotidianas.
- Heridas emocionales o trauma: en ocasiones, una reactividad extrema es una respuesta defensiva aprendida debido a experiencias pasadas o traumas no resueltos.
- Falta de regulación emocional: dificultad temporal para gestionar las respuestas ante el estrés debido a la acumulación de exigencias del día a día (burnout).
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