El kākāpō es un loro de plumaje verde originario de Nueva Zelanda que estuvo al borde de la extinción debido a los depredadores introducidos en el país. La pérdida de ejemplares llevó a los especialistas a desarrollar un programa de conservación con medidas científicas para evitar su desaparición.
En 1995, solo quedaban 51 ejemplares de esta singular ave, pero las intervenciones permitieron que su población aumentara hasta alcanzar los 324 individuos. El traslado a islas libres de depredadores, la reproducción asistida y el monitoreo genético fueron fundamentales para cambiar el futuro de la especie.
¿Cómo Nueva Zelanda evitó la desaparición del loro kākāpō?
La supervivencia del kākāpō se vio amenazada por animales introducidos que atacaban a estas aves y reducían sus posibilidades de reproducirse. Ante el riesgo de extinción, los equipos de conservación trasladaron a los ejemplares restantes a islas protegidas, donde podían vivir sin la presencia de esos depredadores.
Sin embargo, proteger su hábitat no era suficiente para garantizar la recuperación de la especie. Los especialistas incorporaron técnicas como la cría manual, el uso de madres sustitutas y la inseminación artificial para aumentar las posibilidades de reproducción y favorecer el crecimiento de la población.
Monitoreo genético y nuevas técnicas para recuperar la especie
Los científicos también instalaron transmisores inteligentes para vigilar los movimientos y el estado de las aves. Además, secuenciaron los genomas de todos los ejemplares vivos con el objetivo de identificar las mejores combinaciones reproductivas y preservar la diversidad genética del kākāpō.
Aunque la especie todavía enfrenta amenazas y necesita protección constante, su recuperación demuestra cómo la ciencia, el seguimiento continuo y la adaptación de las estrategias pueden revertir una tendencia que parecía conducir a la extinción.


