El nivel del agua dentro del sector anegado alcanzó inicialmente la altura de la cadera y casi la cintura, afectando a los inmuebles ubicados en un rango de cuatro a seis cuadras a la redonda, para posteriormente descender al nivel de la rodilla tras las labores de drenaje.Ante el avance del aniego hacia el interior de las viviendas, las familias con inmuebles de dos niveles debieron trasladarse a los pisos superiores, mientras que los pobladores con casas de una sola planta se vieron obligados a evacuar temporalmente hacia predios de familiares.
Por otro lado, las condiciones de inaccesibilidad vial obligaron a suspender las clases presenciales en una institución educativa contigua a la zona afectada y en diversos colegios de la ciudad para salvaguardar el desplazamiento de los estudiantes.
de la provincia como a las zonas altas de la región, donde se reporta la activación de quebradas en la sierra piurana. Colapso del alcantarillado y respuesta de los equipos de auxilioLa situación sanitaria en las vías públicas empeoró por el rebose de las redes de desagüe, lo que generó la presencia de aguas servidas contaminadas y fuertes olores en los alrededores, donde incluso permanecían niños cerca de los charcos acumulados.Los vecinos calificaron como insuficiente la respuesta de los organismos de auxilio, puesto que durante la tarde operó una sola electrobomba que fue retirada de forma prematura y recién por la noche se envió una nueva motobomba para retirar el agua estancada.A pesar de la llegada posterior de mayor maquinaria de bombeo a la zona de la emergencia, las municipalidades y el gobierno regional no han emitido balances oficiales sobre el número exacto de personas damnificadas o viviendas con daños.Pronóstico meteorológico y afectación regionalLa inquietud de los pobladores piuranos se mantiene alta debido a informes del Senamhi que prevén la continuidad de las precipitaciones durante la madrugada y las jornadas siguientes, con el riesgo de incrementar la acumulación del agua.


