Las altas temperaturas no solo representan un desafío para las personas: también pueden poner en riesgo la salud de los perros, incluso cuando permanecen en casa o salen a pasear durante unos minutos. La exposición prolongada al sol puede provocar quemaduras en determinadas zonas del cuerpo, deshidratación y otras complicaciones que, en ocasiones, pasan inadvertidas hasta que aparecen los primeros síntomas. Por ello, dos especialistas consultados por el New York Post compartieron recomendaciones para proteger a las mascotas durante los días calurosos y advirtieron sobre una práctica que muchos dueños consideran útil para refrescarlas, pero que podría tener el efecto contrario.
Las zonas del cuerpo donde los perros pueden sufrir quemaduras
Aunque el pelaje ofrece cierta protección, no todas las partes del cuerpo de un perro están igualmente resguardadas de la radiación solar. La nariz, las orejas, el vientre, la cola y los párpados figuran entre las áreas más vulnerables, especialmente cuando tienen poco pelo o la piel queda expuesta. “Los perros pueden quemarse con el sol en las zonas donde tienen menos pelo, como el puente de la nariz”, explicó la doctora Lori Bierbrier, de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales, al New York Post.
Las razas con mayor riesgo ante la exposición solar
La sensibilidad al sol no depende únicamente de la cantidad de pelo. Los perros sin pelaje, como el Terrier americano sin pelo, el Crestado chino y el Xoloitzcuintle, necesitan especial atención durante los días de mayor radiación. El doctor Timnah Lee también advirtió sobre los riesgos para los animales con pelo corto, pelaje fino, tonos claros o piel pálida. Según Bierbrier, estas características aumentan la vulnerabilidad de razas como los dálmatas, collies, weimaraners, bulldogs, boxers, pit bulls, whippets y galgos. Incluso los perros de pelo abundante, como los huskies y los golden retrievers, pueden quedar más expuestos cuando atraviesan la muda.
Por qué rapar a tu mascota no siempre es una buena idea
Ante el calor, algunos propietarios optan por cortar el pelo de sus perros para intentar mantenerlos frescos. Sin embargo, esta decisión no siempre resulta conveniente, ya que el pelaje cumple una función protectora frente a las condiciones ambientales. “El pelaje de un perro lo protege del frío en invierno, pero también evita que se sobrecaliente en verano. Quitarle ese sistema natural de protección puede causar molestias, calor extremo y problemas graves como quemaduras o cáncer de piel”, explicó Bierbrier. Por ello, antes de realizar un corte drástico, lo recomendable es consultar con un veterinario, que podrá indicar qué tipo de cuidado necesita cada animal según su raza y características.
Protector solar: una precaución que requiere especial cuidado
Para los perros con mayor predisposición a sufrir quemaduras, Lee recomienda recurrir a productos solares formulados específicamente para mascotas. “Recuerda volver a aplicarlo, como lo haces contigo”, aconsejó el especialista. Bierbrier, por su parte, destacó la importancia de elegir un protector resistente al agua, sin fragancia y con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30. También lanzó una advertencia importante para los propietarios: “Es muy importante usar solo el protector diseñado para mascotas, porque los de personas pueden ser tóxicos”. Antes de aplicar cualquier producto, conviene confirmar con el veterinario que sus ingredientes sean seguros para el animal.
Cómo reconocer una quemadura y cuándo acudir al veterinario
La piel enrojecida, la inflamación, la sensibilidad al tacto y la aparición de ampollas pueden indicar que el perro ha sufrido una quemadura solar. Sin embargo, las señales de alerta no se limitan a la superficie de la piel: el calor excesivo también puede acompañarse de deshidratación. “Al igual que los humanos, los perros pueden tener la piel roja y dolorida. También pueden mostrar señales de deshidratación”, señaló Bierbrier. Entre los síntomas que requieren atención figuran las encías secas, los ojos hundidos, el jadeo intenso, el cansancio inusual y una disminución de la cantidad de orina.
Qué hacer si tu perro ha pasado demasiado tiempo al sol
Si sospechas que tu mascota tiene una quemadura, Lee recomienda consultar con un veterinario para determinar la gravedad de la lesión y el tratamiento adecuado. En algunos casos leves, pueden utilizarse compresas frescas para aliviar las molestias, siempre que no se apliquen directamente sobre heridas abiertas ni se retrase la atención profesional. Los baños de avena también pueden ayudar a calmar ciertas irritaciones, pero su conveniencia depende del estado de la piel. Bierbrier, además, recordó la importancia de mantener al animal bien hidratado y ofrecerle un espacio fresco y sombreado donde pueda descansar.
La prevención es la mejor protección durante los días calurosos
Evitar las horas de mayor radiación, limitar la exposición prolongada al sol y garantizar el acceso constante a agua fresca son medidas esenciales para cuidar a los perros durante el verano. También conviene vigilar los cambios en su comportamiento y no asumir que un animal está protegido únicamente porque tiene mucho pelo. Cada mascota presenta necesidades diferentes, por lo que adaptar los cuidados a sus características resulta fundamental. Antes de rapar a tu perro o aplicarle un producto para proteger su piel, consultar con un veterinario puede ayudarte a prevenir riesgos y a elegir la alternativa más segura para mantenerlo saludable durante las jornadas de calor.


