Un choque de dos trenes de alta velocidad registrado este miércoles en el municipio de de Urda, en la provincia de Toledo, deja un balance provisional de al menos 68 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, en una de las mayores tragedias ferroviarias ocurridas en España. El accidente ocurrió a las 08:53 horas en el punto kilométrico 118 de la línea Madrid-Sevilla, cuando un tren AVE de la compañía Renfe, que transportaba a 397 pasajeros, colisionó por alcance contra la parte trasera de otro de la empresa Iryo que llevaba 146 viajeros y un bebé a bordo y permanecía detenido en la vía. La embestida provocó el descarrilamiento de los dos últimos vagones del tren Iryo, los cuales cayeron por un terraplén, mientras que la cabecera del AVE también descarriló al impactar a una velocidad estimada de 200 kilómetros por hora.
La secuencia del fallo informático y la gestión manual
A las 08:30 horas se produjo una incidencia técnica por la caída de tres computadoras de la red que dejó fuera de servicio el sistema informático de control y seguridad automática LZB en un tramo de 63 kilómetros a la altura de Urda. Esta avería provocó la detención automática de seis trenes que circulaban por el sector afectado.Ante la inoperatividad de la tecnología principal, la gestión del tráfico ferroviario pasó a realizarse de manera manual mediante el sistema de respaldo denominado bloqueo de señalización lateral, coordinado directamente por los técnicos del Centro de Regulación de Tráfico de Adif en Atocha.
Servicios de emergencia trabajando en el lugar del accidente de dos trenes de alta velocidad. |
Fuente: EFE
La omisión de la velocidad reducida y las alertas no atendidasPese a que el circuito de vía continuaba ocupado por el el tren Iryo y existía una señal que prohibía el paso, la orden transmitida al tren de Renfe le permitió reanudar la circulación a velocidad habitual en lugar de aplicarse el protocolo de marcha a la vista. “Maquinista de tren 2080 desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal”, indicó el operador del centro de control al conductor del AVE en los registros de audio difundidos por medios españoles.La normativa ferroviaria establece que, en situaciones de seguridad degradada, la reanudación debe realizarse obligatoriamente a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora para permitir al maquinista detener la formación ante cualquier obstáculo. Las transcripciones telefónicas publicadas por EL PAÍS revelan que el maquinista de otro tren no involucrado en el choque advirtió al centro de control de que no se podía circular con normalidad, lo que llevó al operador a corregir la instrucción para esa unidad específica, pero sin modificar la orden dada al AVE que avanzaba por la misma vía.El tren de Renfe recorrió cerca de 25 kilómetros durante 17 minutos alcanzando unos 200 kilómetros por hora hasta impactar contra el Iryo inmóvil.“No me está permitiendo el tren reiniciar el sistema LZB y por eso estoy todavía detenida ante la señal de entrada”, reportó la conductora del convoy Iryo a los controladores en las transcripciones publicadas por varios medios españoles.“¡De verdad, tronco, de verdad...! El 6076 está teniendo problemas con el equipo”, comentó un operador de Atocha a sus compañeros de sala tras finalizar la comunicación, escasos minutos antes de que ocurriera la colisión.
Investigación en marcha tras la colisión de dos trenes en Toledo | Fuente: EFE
Las investigaciones oficiales y la búsqueda de responsabilidadesLa Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y especialistas del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil asumieron las pesquisas técnicas y la recolección de evidencias sobre el terreno bajo la tutela del Juzgado de Instancia e Instrucción de Orgaz.Los agentes tomaron declaración al operario de Adif encargado de regular el tráfico del corredor en el momento del siniestro.El Ministerio de Transportes tildó la autorización concedida como una decisión errónea que contravino los reglamentos de seguridad vigentes.“La decisión de retomar la circulación, no habiéndose restablecido el sistema de seguridad, corresponde al centro de control. A través de sus operadores, toma la decisión de reanudar la marcha, en unas circunstancias inexplicables”, declaró el ministro de Transportes, Óscar Puente.“Si ha habido negligencias, se sabrá”, dijo al respecto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Imágenes de los momentos posteriores al accidente ferroviario en Urda (Toledo) | Fuente: EFE
Dispositivo de emergencia, afectados y repercusionesLos servicios de urgencia desplegaron personal de la Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, Cruz Roja y personal sanitario de municipios castellano-manchegos para el rescate y atención de las víctimas.Los heridos de diversa gravedad fueron evacuados a los centros hospitalarios de Toledo, Alcázar de San Juan, Ciudad Real, Albacete y Madrid.Renfe y la compañía Iryo habilitaron líneas telefónicas gratuitas para ofrecer asistencia e información a los familiares de los pasajeros.El Gobierno decretó tres días de luto oficial en todo el territorio nacional.Entre las personas no localizadas tras el accidente figura la presidenta de la Fundación CEOE y exministra de Trabajo, Fátima Báñez, quien viajaba en el último coche del tren Iryo con destino a Sevilla para asistir a un encuentro empresarial.
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