La modernización del sistema financiero peruano exige resolver un problema visible: miles de mipymes enfrentan elevados costos de financiamiento debido a las limitaciones de la banca tradicional para otorgarles crédito, principalmente por la falta de un historial crediticio suficiente. El open banking presenta una solución directa. Al autorizar que su historial de ingresos, ahorros y transacciones se comparta de forma segura con múltiples proveedores de servicios financieros, una pequeña empresa exportadora, por ejemplo, puede acceder simultáneamente a diversas alternativas de financiamiento ofrecidas por fintech y bancos digitales.
Este modelo se viabiliza mediante la Hoja de Ruta de la SBS (2027-2029). El reto legal es estructurar reglas de privacidad bajo la Ley 29733, con un consentimiento explícito y revocable, y alinear la ciberseguridad con la Resolución SBS 504-2021 frente a innovaciones como transferencias de pagos Perú (TAPP) y Revolut Bank. La experiencia del Reino Unido, mediante el Open Banking Implementation Entity (OBIE), demuestra que el modelo prospera solo cuando el regulador estandariza las Application Programming Interfaces (API) y fija una responsabilidad clara ante fraudes.
Por lo tanto, la SBS debe aprobar una normativa que obligue a los bancos a compartir datos mediante API estándar, cree, dentro de la propia SBS, una vía administrativa ágil para resolver disputas de acceso y exija auditorías trimestrales de ciberseguridad. Así se fortalecerían la seguridad y la competencia del sistema financiero.


