La alta velocidad ferroviaria española (AVE) ha sufrido este año los dos accidentes con víctimas mortales de su historia, desde que comenzó a funcionar en 1992, con al menos 64 fallecidos en el siniestro de hoy en la localidad toledana de Urda, y 46 en el ocurrido en enero pasado en Adamuz, provincia de Córdoba.Con todo, el siniestro de tren más grave se produjo en velocidad alta el 24 de julio de 2013, cuando un tren Alvia que cubría la ruta Madrid-Ferrol descarriló en la población de Angrois (La Coruña, noroeste), lo que causó la muerte de 80 personas y heridas a 143. Circulaba a una velocidad muy superior a la reglamentaria en ese lugar.La diferencia entre velocidad alta y AVE está en el límite permitido: hasta 200-220 kilómetros por hora en el primer caso y un máximo de 250 en el segundo.En ambos accidentes de AVE de este año se vieron implicados dos trenes de la compañía española Renfe y la italiana Iryo.En el caso de Adamuz, el tren Iryo que iba de Málaga (sur) a Madrid descarriló e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe del recorrido entre Madrid y Huelva (suroeste).Accidente con más víctimasAparte, el accidente ferroviario con más víctimas mortales de España fue el 3 de enero de 1944 a la salida de la estación leonesa de Torre del Bierzo (noroeste), cuando el tren correo expreso 421 repleto de viajeros chocó contra una locomotora en maniobras.El régimen franquista silenció inicialmente el siniestro. Aunque el número oficial facilitado por Renfe posteriormente fue de 78 muertos y 75 heridos, se calcula que hubo centenares de fallecidos, alrededor de 500, según diversas fuentes.La tercera mayor tragedia ferroviaria en España se produjo en julio de 1972, cuando 79 personas murieron al chocar el ferrobús Cádiz-Sevilla (sur) entre las estaciones de El Cuervo y Lebrija (Sevilla).
Entrevistas ADN
Gran apagón del 28 de abril en España ratificó la importancia de la radio como medio confiable
La cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) fue una de las estaciones de radio de España más escuchadas durante el apagón, en locales públicos, colegios y universidades, en talleres mecánicos, en casas y hasta calles. Desde Madrid Alex Rodríguez, jefe de proyectos digitales de Prisa, empresa propietaria de cadena SER, dijo que el apagón ratificó la importancia de la radio como medio de comunicación.