El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, advirtió que existe una mayor incertidumbre sobre la evolución de la inflación en Perú, que alcanzó el 4,5% en el Perú en sus tasa anual al mes de setiembre. Sin embargo, sostuvo que, hasta el momento, no se observa una transmisión significativa de las presiones inflacionarias al conjunto de los precios de la economía.Durante una exposición sobre la experiencia peruana en materia de estabilidad monetaria en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), Velarde precisó que la inflación subyacente, que excluye componentes como la energía y el transporte, se sitúa en 1,8%, es decir, dentro del rango meta del BCR. La inflación subyacente ayuda a identificar las tendencias más persistentes de los precios, al excluir componentes que pueden experimentar fluctuaciones importantes. Por ello, la diferencia entre la inflación total y la subyacente puede dar pistas sobre el origen de las presiones inflacionarias."En los últimos cinco meses, la inflación ha registrado un promedio de 0,1 % mensual; por tanto, hasta ahora no observamos un traslado significativo a los precios finales", afirmó Velarde, quien añadió que más del 50% de los productos de la canasta de consumo registró incrementos inferiores al 2% anual.Velarde afirmó que el BCR está reaccionando y analizando las cifras con detenimiento, más aún porque "existe algo más de incertidumbre", en parte, debido a la situación en uno de los países más importantes del mundo especialmente en lo que respecta a las normas. Pese a ello mantuvo el optimismo de que el Perú sabrá hacerle frente a esta situación. "En cierto modo, ya estamos acostumbrados a lidiar con la incertidumbre", refirió. La incertidumbre internacional y la respuesta del BCRVelarde también advirtió que el contexto internacional atraviesa un periodo de mayor incertidumbre, marcado por cambios en las reglas de juego y acontecimientos en las principales economías del mundo.En ese escenario, destacó la importancia de que el Banco Central cuente con instrumentos para responder ante situaciones inesperadas. Recordó que durante la crisis financiera internacional de 2008 y la pandemia de la COVID-19, la economía peruana tuvo que enfrentar episodios de elevada incertidumbre.El funcionario sostuvo que las crisis son diferentes entre sí, por lo que las autoridades monetarias deben tener la capacidad de reaccionar con flexibilidad ante los cambios en las condiciones económicas.La evolución de la inflación será determinante para evaluar si el BCR necesita adoptar nuevas medidas. Si las presiones se mantienen o se trasladan de forma persistente a los precios, la autoridad monetaria podría ajustar su política para evitar que se consoliden expectativas de mayor inflación.


