INNSiDE by Meliá Lima Miraflores cumple ocho años de operaciones en el Perú y, aunque todavía no recupera sus cifras prepandemia, consolida sus resultados financieros gracias al posicionamiento de su propuesta en mercados de mayor tarifa y a la optimización operativa.
Entre 2024 y 2025, el hotel incrementó su tarifa promedio en un 12% y su ocupación en un 4%. La combinación de ambas variables permitió un crecimiento del 16% en los ingresos por habitación disponible (RevPAR).
La apuesta por captar un segmento de mayor ticket, sumada a eficiencias operativas centradas en la sostenibilidad —como la reducción en consumos energéticos y de agua—, se tradujo en un incremento del 22% en el Beneficio Operativo Bruto (GOP) y un alza del 24% en el Ebitda (el 2025 vs. 2024). Para el cierre de este año, la dirección del hotel prevé mantener la tendencia y alcanzar un crecimiento de doble dígito.
Auge del segmento MICE y el turista ‘bleisure’
El desempeño del hotel se ha visto respaldado por el dinamismo del segmento MICE (eventos y corporativo), el cual representa alrededor del 30% de las ventas totales del establecimiento y registró un incremento del 33% en volumen de reservas entre 2024 y 2025.
A la par, desde inicios de 2025 se observa una consolidación del turista ‘bleisure’, aquel viajero corporativo que combina compromisos de trabajo con turismo. De acuerdo con Pier Paolo Spigno Morey, director general de INNSiDE by Meliá Lima Miraflores, este perfil de huésped está prolongando su estadía entre 2 y 2,5 días adicionales para recorrer la ciudad, generando un impacto positivo tanto en la oferta gastronómica del hotel (Cataleya Rooftop Bar) como en el comercio local.
Diferenciación e integración del circuito turístico
Para competir ante el incremento de la oferta en el distrito de Miraflores, el hotel aplica una estrategia comercial basada en experiencias diferenciadas, ofreciendo talleres de ceviche o clases de pisco sour en el ’rooftop‘ durante el proceso de ‘check-in’, además de promover la fidelización a través del programa Meliá Rewards. Asimismo, el hotel destina mensualmente un porcentaje de un dígito de su flujo de caja a una reserva para remodelaciones continuas de sus instalaciones y habitaciones.
Actualmente, el 70% de sus huéspedes son internacionales —provenientes principalmente de Chile, Colombia, Estados Unidos, Canadá, Europa y con incursión en el mercado asiático—, permitiendo al hotel registrar una ocupación promedio del 72%, por encima de la media de Miraflores (60%).
Finalmente, la propiedad articula la operación interconectando la estancia de los visitantes que ingresan por Lima con su hotel en Cusco, Apacha Affiliated by Meliá. Esta propuesta integral se reforzará con la próxima apertura del hotel boutique de lujo Meliá Collection “Casa de la Pila” en el Centro Histórico de Lima, consolidando un circuito turístico operado bajo la misma cadena.
“Ingresan por Lima, se quedan una o dos noches con nosotros en INNSiDE y luego conectan con nuestro hotel en Cusco, que es Hotel Cusco La Paccha. Tras recorrer Machu Picchu y el Valle Sagrado, regresan la última noche nuevamente a este hotel para marcar su salida del Perú. Con esto buscamos consolidarnos como un paquete completo, que los huéspedes compren y ya no compren Lima, para después buscar otra marca de hoteles en el caso de Cusco, sino continuar y ya cerrar todo el círculo”, resalta Spigno.
