La comunidad campesina de Aguamiro, en la provincia de Dos de Mayo, atraviesa una grave crisis debido a la falta de lluvias y a las heladas que persisten desde hace dos meses. Según informó su representante, Juan Pablo Chaupis, alrededor de veinte vacas han muerto por la escasez de agua y pastos para su alimentación.
La prolongada sequía ha secado los riachuelos Bunyay y Pargo, además de afectar cientos de hectáreas de pastizales y cultivos. Esta situación también genera preocupación entre los pobladores de las zonas altoandinas de Rondos, Baños y Huallanca, donde las condiciones climáticas adversas amenazan la actividad agropecuaria.
La crisis hídrica incluso pone en riesgo el abastecimiento de agua para consumo humano. En Huanchag, la disponibilidad de agua en su principal fuente se ha reducido aproximadamente en un 60 %, mientras los agricultores temen perder sus cosechas ante la persistencia de la sequía y las heladas.

