La situación de los centenares de peruanos que viajaron para supuestamente trabajar en Rusia continúa siendo incierta, según denunciaron sus familiares: no se tiene ningún reporte de ellos, por lo que se encuentran en calidad de desaparecidos y se teme que hayan fallecido en la guerra de dicho país contra Ucrania.
La Sociedad Internacional de Derechos Humanos, que organizó un evento para recoger los testimonios de los familiares de los peruanos que participan en la mencionada guerra, pudo detectar una nueva modalidad que utilizan las organizaciones criminales para captar más compatriotas y llevarlos con engaños a Rusia.
Meses atrás, los familiares habían denunciado que la modalidad usada en un inicio para captar a los peruanos y llevarlos a Rusia era la falsa oferta de trabajo, ya que se les ofrecía entre 2.500 y 3.000 dólares de salario al mes por efectuar supuestamente distintas labores ajenas a la guerra, pero en realidad terminaban en la primera línea de combate.
Sin embargo, ante el reclamo de los familiares por la situación de los peruanos, las redes criminales han generado una nueva modalidad de engaño hacia sus víctimas: se trata de las ofertas dirigidas a jóvenes para estudiar en Rusia y trabajar por algunas horas semanales.
“Ellas (las familias) han sido alertadas de que se están empezando a generar ofertas de estudio en Rusia con beneficios, ya que ellos (los criminales) quieren captar a los jóvenes con engaños, llevarlos a allá y, de esa manera, se enlisten en el Ejército ruso y vayan a la primera línea de combate”, indicó Paulina Facchin a El Comercio.
“Están engañando con ofertas de estudio muy buenas, ya que supuestamente otorgan beca y entregan (a sus víctimas) un dinero para enviarle a la familia”, agregó.
Facchin remarcó que esta nueva modalidad surge en un contexto en el que se comenta en Rusia que se aplicará un masivo reclutamiento de jóvenes para combatir en la guerra contra Ucrania. Esto ha llevado a los jóvenes rusos a migrar hacia países vecinos, por lo que las redes de trata de personas buscan llevar con engaños a latinoamericanos.
“Eso es muy común en Europa y es bastante posible confundir a los jóvenes peruanos que ven una oportunidad en el exterior. Especialmente una oportunidad para los de bajos recursos de poder ir a la universidad becados y enviarles algo de dinero desde Rusia a sus familias”, agregó.
Los familiares denunciaron en el foro que los peruanos que fueron antes del 2025 ya estarían muertos al no haber ningún reporte de ellos. Hasta el momento, se tiene un registro que 459 peruanos fueron llevados a Rusia y muchos ellos de ellos habrían sido contactados, según Facchin, a través de las redes sociales o grupos antiguos de amigos, como el caso del grupo de peruanos que combatieron en la guerra entre Estados Unidos e Irak.
Ellos fueron engañados, según sus familiares, ya que realizarían en Rusia actividades similares a las que efectuaron en Irak, como servicios de logística, cocina, seguridad de container, pero que no tenía una implicancia de riesgo en el combate.
“Ellos confiaron en sus excompañeros de Irak y se marcharon, pero fueron engañados y llevados al frente, en la primera línea de combate”, refirió.
Facchin explicó que, de acuerdo con los testimonios, se ha establecido que hay un punto común en el trayecto de los peruanos que van a Rusia, ya que son trasladados a través de la ruta Perú-Francia-Turquía-Rusia o Perú-Países Bajos-Turquía-Rusia, por lo que se considera que la puerta de entrada a Rusia es Turquía.
Además, remarcó que los captadores buscan personas que hayan trabajado en seguridad de minas o que tengan formación militar o policial. Los familiares estiman que el 30% de los peruanos llevados a Rusia es de Lima, y el resto es del interior del país. Ellos alegan que reclutar a las personas de regiones es mucho más sencillo porque desconocen las implicancias de la guerra de Rusia y Ucrania, por lo que resulta más fácil engañarlos.
Ante esa situación, la Sociedad Internacional de Derechos Humanos enviará un informe al comisionado de Derechos Humanos del Parlamento de Ucrania, Dmytro Lubinet, para solicitar que, durante la búsqueda de ucranianos en los campos de batalla, se puedan ubicar a los peruanos y se contacten con sus familiares.
Los familiares denunciaron, en el evento organizado por la Sociedad Internacional de Derechos Humanos (ISHR), la existencia de redes internacionales que reclutan a peruanos para el Ejército ruso a través de falsas ofertas de empleo con altos salarios. Estando en Rusia, bajo presión o sin conocer su contenido, firman contratos para unirse a las fuerzas armadas de ese país.
Según los informes, a los peruanos les ofrecieron empleos bien remunerados en áreas que no implicaban algún peligro. Al llegar a Rusia, muchos se encontraron con contratos redactados en ruso, fueron presionados para firmarlos y posteriormente enviados a la guerra contra Ucrania. Los familiares también denuncian la interrupción del contacto y la desaparición de sus seres queridos.
Hasta agosto de 2026, unos 459 peruanos viajaron a Rusia para supuestamente trabajar en actividades distintas, pero terminaron en el frente de batalla. De esa cifra, 114 están desaparecidos, mientras que 50 lograron escapar y regresaron a Perú. Se ha reportado que 11 murieron y tres fueron capturados por las fuerzas ucranianas.
La Sociedad Internacional de Derechos Humanos afirma que Rusia recluta personas en todo el mundo para su guerra contra Ucrania. “Las declaraciones de madres, hijas y esposas revelan una situación alarmante. Se alega que hombres de distintas edades fueron llevados a Rusia con falsas promesas y obligados a luchar en una brutal guerra de agresión. De confirmarse estas acusaciones, no estaríamos ante decisiones voluntarias, sino ante graves violaciones de los derechos humanos contra la población ucraniana y contra quienes fueron reclutados a la fuerza”, explicó Valerio Krüger, portavoz de la Junta Directiva de la IGFM.
Los familiares también denunciaron torturas y la grave escasez de suministros, y temen que algunos de los peruanos hayan fallecido. La IGFM advirtió que el engaño y la coacción impiden cualquier apariencia de consentimiento libre, por lo que los incidentes descritos deben investigarse de forma independiente, así como la posible existencia de redes de trata de personas.
Norma Paredes, madre de Andrés Vigo, un cocinero de 31 años, declaró que su hijo fue contactado por WhatsApp por alguien que usaba el alias “el Kraken”. Según él, le ofrecieron un trabajo como cocinero en Rusia por US$2,500 al mes y una supuesta bonificación anual de US$25,000. Andrés salió de Perú el 27 de enero de 2026. Al llegar a Rusia, presuntamente lo obligaron a presentarse ante las autoridades y firmar un contrato en ruso, idioma que no entendía. Su madre afirmó que no ha tenido noticias suyas desde abril de 2026 y teme que haya fallecido.
Por su parte, Edelmira Villegas denunció un caso similar. Su hijo, Harol Kevin Villegas Solís, de 27 años y padre de una niña pequeña, trabajaba en seguridad en una empresa minera cuando recibió una oferta de trabajo de Rusia por WhatsApp. Atraído por la posibilidad de mejorar los ingresos familiares, viajó a dicho país. Su madre desconoce su paradero desde marzo de 2026.
Según la información presentada en el evento, las autoridades peruanas han logrado repatriar a más de 50 ciudadanos desde Rusia. Asimismo, el Ministerio Público realiza una investigación. Ante ello, la IGFM solicita una indagación exhaustiva de las redes de reclutamiento y sus beneficiarios.
“No se trata solo de armamento y soldados norcoreanos, ni de tecnología china o iraní; Rusia está reclutando gente en todo el mundo para la guerra contra Ucrania y Europa, ya sea de África o de América Latina. Drones y misiles rusos atacan diariamente edificios residenciales, supermercados y hospitales ucranianos. Rusia está explotando deliberadamente las dificultades económicas en todo el mundo como herramienta de reclutamiento para su brutal guerra”, declaró Valerio Krüger, portavoz de la junta directiva del IGFM.
Norma Paredes pidió al Gobierno que envíe una delegación de familiares para que busquen en Rusia a los peruanos que han sido llevados con engaños a dicho país, pues -según dijo- el Ministerio de Relaciones Exteriores les ha indicado que “no hay presupuesto”.
Señaló que las autoridades peruanas solo gestionan la repatriación de cuerpos, pero no están tomando acciones para regresar al país a los peruanos que aún siguen participando en la guerra Rusia-Ucrania. “Tenemos que esperar que nuestros familiares mueran para que recién nos ayuden”, afirmó a El Comercio.
Paredes indicó que no hay mayores novedades del trabajó que realizó el grupo de funcionarios de la embajada de Perú en Rusia que fue enviado a la ciudad de Rostov para verificar si hay peruanos entre los fallecidos a consecuencia de la guerra.
“Estamos abandonados. Nos llegan videos en los que se ven que están cavando con maquinaria fosas comunes, pero no sabemos si es del lado ruso o ucraniano. Deben mandar una comisión para averiguar si se trata de los cuerpos de los peruanos”,
Señaló que las autoridades peruanas han reportado que son 114 peruanos los desaparecidos, pero remarcó que, de acuerdo con las denuncias de los familiares, habría entre 200 y 250 desaparecidos y que la cifra de fallecidos estaría aumentando, pero las autoridades peruanas no gestionan ante sus pares rusas la confirmación de los decesos.
En su caso particular, Paredes indicó que el 9 de octubre se cumplen seis meses de la desaparición de su hijo y que, a cumplirse ese plazo, la normativa rusa establece que las autoridades lo consideran y declaran como fallecido.
Recordó que se planteó la recolección de muestras de ADN de los familiares para identificar a los peruanos que han fallecido en Rusia, pero aseguró que en el hospital les han dicho que no hay aditivos.
