Nadar 22 kilómetros en mar abierto ya representa una prueba de resistencia extrema. Pero hacerlo en contra de las olas convierte el desafío en una exigencia aún mayor. Ese es el reto que afrontará el peruano Gustavo Lores en El Reto Olaya Inverso 2026, una competencia de ultradistancia que pondrá a prueba la preparación física, la estrategia y la capacidad de adaptación de los participantes.
La travesía se realizará el sábado 28 de noviembre, con partida desde La Punta, en el Callao, y llegada a Playa Pescadores, en Chorrillos. La particularidad de esta ruta es que los nadadores deberán avanzar en sentido contrario al movimiento de las olas, una condición que incrementa la resistencia del agua y exige un esfuerzo físico adicional durante todo el recorrido.
Para Lores, de 44 años e integrante del Team Mad Wave, será su séptima participación en El Olaya. El nadador cuenta con una amplia trayectoria internacional en pruebas de ultradistancia y buscará aprovechar su experiencia para mejorar sus marcas.
Uno de los factores que añade dificultad a esta edición son las condiciones ambientales. El incremento de las temperaturas podría favorecer la presencia de medusas en el mar, un elemento adicional que los deportistas deberán considerar durante la travesía, junto con las corrientes, el oleaje y la temperatura del agua.
A diferencia de otros nadadores que utilizan trajes de neopreno para protegerse del frío y favorecer la flotabilidad, Gustavo afrontará los 22 kilómetros sin este equipamiento. Su indumentaria estará compuesta únicamente por ropa de baño, gorro y lentes de natación, por lo que su resistencia y preparación serán fundamentales para completar el recorrido.
Su entrenamiento comprende entre cinco y seis sesiones semanales, con un promedio de 32 kilómetros de natación y alrededor de nueve horas de trabajo. La rutina combina sesiones en piscina con recorridos de larga distancia en el mar, donde desarrolla la resistencia y la capacidad de responder ante condiciones cambiantes.
«Puedes estar muy bien preparado, pero las corrientes, el viento y las condiciones del agua pueden cambiar completamente una carrera. Por eso entreno mucho en el mar, para aprender a adaptarme a diferentes situaciones», explica Lores.
Entre sus principales logros deportivos destaca haber completado la Triple Corona de aguas abiertas, que comprende el cruce del Canal de la Mancha, el Canal de Catalina y la vuelta a Manhattan. También participó en competencias internacionales de ultradistancia como Capri-Nápoles, de 36 kilómetros, y Lac St-Jean, en Canadá, donde recorrió 32 kilómetros y se convirtió en el primer peruano en completar esta prueba.
En 2026 sumó otro hito a su carrera al conseguir un Récord Guinness tras nadar 26.48 kilómetros en el lago Titicaca, ubicado a 3,840 metros sobre el nivel del mar, en nueve horas y cinco minutos. Ese mismo año también obtuvo la victoria en la clasificación general de los 10 kilómetros de la travesía Máncora-Vichayito.
Su experiencia en El Olaya incluye dos participaciones en la modalidad doble de 42 kilómetros, que completó en 2021 y 2024. Ahora, el desafío será afrontar la versión inversa de 22 kilómetros, una ruta que demanda una estrategia diferente por la resistencia que representa nadar contra las olas.
El deportista ya proyecta sus siguientes objetivos: mejorar su registro en El Olaya en 2027 y afrontar posteriormente un nuevo reto internacional. «A mis 44 años sigo buscando nuevos desafíos y tratando de descubrir dónde está mi límite. Mientras siga disfrutando de nadar, voy a seguir buscando nuevos retos», afirma.


