Tras un primer semestre de ventas frenadas por la coyuntura electoral, el Grupo Lar, compañía española con más de una década en el Perú y presencia en España, Polonia, México y Brasil, se prepara para mover tres obras en paralelo en la capital. A la par, revisa la estrategia con la que llegó al país: los grandes paños (terrenos) desarrollados por etapas.
Augusta Barrios, country manager de Grupo Lar en Perú, explicó que la primera mitad del año fue retadora para la actividad comercial, ya que los compradores optaron por la cautela ante un proceso electoral con muchos candidatos y una segunda vuelta muy reñida. Las obras, sin embargo, mantuvieron su ritmo.
“La segunda mitad del año ha sido el lado opuesto de la moneda: las ventas se dispararon y logramos llegar a la meta de recaudación de varios de nuestros proyectos”, detalló a Gestión.
Con ese repunte, la compañía proyecta cerrar el 2026 con 310 unidades vendidas y ventas por alrededor de S/150 millones, un 8% más que en el 2025. En ingresos, que la empresa registra con la entrega de los departamentos, espera cerrar el año en el orden de S/250 millones.
La inversión de Grupo Lar en el avance de tres proyectos por fases
Para el último trimestre del año, la inmobiliaria iniciará en noviembre la construcción de tres proyectos, con semanas de diferencia entre cada uno. Se trata de la fase 3 de Elant, ubicado en la avenida Canadá, a la altura de la Vía Expresa (La Victoria), con 187 unidades en 28 pisos, con la que concluirá ese desarrollo; la fase 2 de Zendai, en Santa Catalina (La Victoria), con 128 unidades; y la fase 4 de Qantua, en el Centro Histórico de Lima, con 139 unidades en seis pisos.
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En conjunto, las tres obras suman 454 departamentos y una inversión del orden de S/180 millones, de la cual ya se ha ejecutado cerca del 20% entre compra de suelo, gastos preoperativos, excavaciones, anclajes y muros pantalla.
“No es que hemos buscado que sea todas en el mismo mes. Las ventas nos han acompañado al nivel que necesitábamos para estar en capacidad de iniciar los tres proyectos”, señaló Barrios.
La fase 4 de Qantua, por ser un edificio más bajo, se entregaría en el primer trimestre del 2028, mientras que Elant y Zendai lo harían hacia el tercer trimestre de ese año. Actualmente, la compañía tiene 11 fases activas distribuidas en cinco proyectos.
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Grupo Lar prevé ventas más lentas al cierre del año ¿Por qué?
Respecto al alza del tipo de cambio, la ejecutiva indicó que la empresa lo monitorea y que sus presupuestos de obra incluyen una partida de contingencia ante desviaciones por la emergencia climática. El aumento de la remuneración mínima vital, previsto desde octubre y con un segundo tramo después de El Niño, también ya fue presupuestado: si bien la compañía terceriza la mano de obra, sus contratistas trasladarán ese costo.
En cuanto a las tasas de interés, Barrios afirmó que hasta ahora no han visto un freno en las ventas, aunque anticipa una desaceleración en el cuarto trimestre. “En septiembre, producto del ruido de posibles subidas de tasa, hemos visto bastante apuro de nuestros clientes por obtener sus cartas de aprobación con los bancos para fijar la tasa de su crédito hipotecario”, reveló.
Sobre El Niño, el principal riesgo que identifica es la cadena de abastecimiento de materiales, por eventuales cierres de puentes que retrasen los despachos, aunque estima que serían afectaciones de días. Sus proyectos, añadió, no se ubican cerca de cauces de río ni quebradas.
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La nueva estrategia de Grupo Lar: menos fases, más proyectos
La ejecutiva reconoció que el modelo con el que la casa matriz llegó al Perú, que consistía en adquirir grandes paños (terrenos) y aprobar un proyecto integral para desarrollarlo por fases, expuso a la compañía a ciclos económicos y políticos, como la pandemia. Sendai, por ejemplo, contempla ocho fases.
“Hemos aprendido que con proyectos de muchas fases estás expuesto a muchos riesgos. Ahora, estamos buscando proyectos más cortos, de máximo dos fases”, sostuvo. Los nuevos desarrollos tendrían entre 140 y 180 unidades.
Para la compra de terrenos y gastos preoperativos, la empresa tiene asegurados S/25 millones en el 2026 y prevé como mínimo S/60 millones en el 2027. Asimismo, espera sumar al menos dos proyectos al cierre de este año y tres o más el próximo. La búsqueda se concentra en Lima Moderna y el Centro de Lima, con ubicaciones en evaluación en Jesús María, Magdalena, Lince y San Isidro. Por ahora descarta provincias por la falta de información sobre precios, costos de construcción y contratistas.
Barrios agregó que la casa matriz mantiene su apetito por invertir en el país: en septiembre, el presidente del directorio visitó los proyectos en curso y los terrenos en evaluación. Frente a las elecciones municipales, no prevé cambios abruptos en los parámetros urbanísticos. “Los municipios se han dado cuenta de que apoyando al sector inmobiliario promueven el desarrollo”, afirmó.
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La puerta abierta a otros activos
Aunque el holding invierte en hoteles, centros comerciales, oficinas, almacenes y vivienda para renta (multifamily) en mercados como España y Polonia, en el Perú la búsqueda activa sigue enfocada en vivienda para la venta, donde está la experiencia del equipo local. No obstante, este año la compañía evaluó ubicaciones para un proyecto de oficinas y para un desarrollo mixto con vivienda, hotel y área comercial.
“Que no hayan llegado a concretarse este año no quiere decir que haya quedado descartado (...) Somos agnósticos a cualquier tipo de activo, siempre que las condiciones financieras y la rentabilidad acompañen”, explicó.
De cara al 2027, Grupo Lar presupuesta un crecimiento de 15% en sus ventas, pese a un primer trimestre que anticipa lento por el efecto de El Niño. A largo plazo, Lima Norte y Lima Sur entrarían en su radar, siempre que avancen las habilitaciones urbanas y los servicios de agua, desagüe y energía.
