El Gobierno evalúa aplicar la suspensión perfecta de labores para evitar que las empresas afectadas por el fenómeno de El Niño quiebren ante una eventual paralización de sus actividades o una caída de sus ingresos. La medida, similar a la que se dictó durante la pandemia del COVID-19, implicaría la interrupción temporal del pago de remuneraciones sin extinguir el vínculo laboral, estaría acompañada de bonos para los trabajadores afectados, según explicó el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba.
El anuncio forma parte de la respuesta del Ejecutivo frente a los posibles impactos de El Niño sobre la actividad productiva, en un escenario marcado también por el encarecimiento internacional de los combustibles y las mayores tasas de interés.
¿Qué plantea el Gobierno?
Cuba sostuvo que la suspensión perfecta puede ser una alternativa para las compañías que, ante una interrupción temporal de sus operaciones, no cuenten con ingresos suficientes para afrontar el pago de remuneraciones.
“La suspensión perfecta es una manera de evitar que una empresa quiebre”, afirmó el titular del MEF. Según explicó, cuando una compañía deja de vender, puede perder la capacidad de cumplir con sus obligaciones laborales, por lo que la medida buscaría darle margen para afrontar esa situación sin cerrar definitivamente.
No obstante, el ministro reconoció que esta figura también tiene consecuencias para los trabajadores, quienes dejan de percibir sus remuneraciones durante el periodo de suspensión. Por ello, el Ejecutivo plantea acompañarla con un apoyo económico dirigido a las familias afectadas.
“El bono jamás va a compensar un empleo, pero eso es una manera de aligerar el peso sobre ellos”, señaló Cuba.
Hasta el momento, el Gobierno no ha precisado qué sectores o empresas podrían acogerse a esta medida, cuáles serían los requisitos ni si se modificaría el marco vigente para facilitar su aplicación ante la emergencia climática. Esos detalles deberán definirse antes de conocer su alcance efectivo.
Bonos para trabajadores afectados
El apoyo a los trabajadores se enmarca en un paquete fiscal de S/ 18.000 millones adicionales previsto para 2027. De ese monto, el Gobierno contempla destinar S/ 2.500 millones a bonos para hogares vulnerables y pensionistas, con pagos temporales de entre tres y cinco meses, de acuerdo con las necesidades.
Cuba indicó que los trabajadores que ingresen a suspensión perfecta también recibirían un bono. La entrega de los apoyos a sectores vulnerables y pensionistas está prevista para diciembre, mientras que las inversiones y obras del paquete se ejecutarían desde enero, según lo señalado por el ministro.
Aún falta precisar cómo se identificaría a los trabajadores beneficiarios, cuál sería el monto del bono y qué condiciones deberán cumplir para acceder a él.
El paquete también considera mecanismos para aliviar la situación financiera de las empresas que enfrenten dificultades por los choques económicos y climáticos. Entre ellos figuran el aplazamiento de pagos anticipados del impuesto a la renta para actividades perjudicadas, la liberación de saldos retenidos y garantías crediticias mediante el Fondo Crecer.
El objetivo es dar liquidez a las compañías afectadas por una caída de sus ingresos o una interrupción de sus operaciones. Sin embargo, los sectores comprendidos y las condiciones de acceso a estos mecanismos todavía deben ser detallados por el Ejecutivo.
CGTP rechaza la medida y exige garantías laborales
La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) cuestionó la posibilidad de aplicar la suspensión perfecta sin controles suficientes. En un pronunciamiento difundido el 22 de octubre, el gremio advirtió que la interrupción temporal de las remuneraciones podría trasladar a los trabajadores el costo de las pérdidas empresariales.
La organización sindical recordó los cuestionamientos surgidos durante la pandemia de la COVID-19, cuando numerosas empresas recurrieron a esta figura. A su juicio, los problemas de fiscalización y la falta de garantías claras incrementan el riesgo de que se repitan situaciones perjudiciales para los trabajadores.
“La emergencia climática no puede convertirse en una oportunidad para debilitar derechos laborales ni trasladar a los trabajadores el costo de las pérdidas empresariales”, sostuvo la CGTP.
El gremio pidió establecer condiciones verificables para la aplicación de la medida, controles previos y posteriores, y sanciones frente a posibles usos indebidos. También demandó un mecanismo de asistencia económica para los trabajadores afectados que permita cubrir necesidades básicas.
La CGTP insistió en que la respuesta a la emergencia debe incluir protección social y seguridad económica, y no limitarse a aliviar las dificultades de las empresas.
Así, mientras el Gobierno plantea la suspensión perfecta como una herramienta para evitar quiebras ante una interrupción temporal de la actividad económica, queda pendiente definir cómo se aplicaría y qué garantías acompañarían a los trabajadores que dejen de percibir sus remuneraciones.


