Un portafolio diversificado implica no solo distribuir entre bonos u otros instrumentos de deuda (renta fija) y acciones (renta variable), sino incorporar otros tipos de instrumentos que ganan relevancia para los inversionistas peruanos, ¿cuáles son esos activos?
Entre estos figuran los activos alternativos, un término que engloba varias subcategorías como deuda privada (obligaciones que emiten empresas fuera de la bolsa de valores), private equity, real estate (inversiones inmobiliarias), entre otros.
“El mercado de gestión de activos está tratando de dar pasos para democratizar el acceso hacia este tipo de vehículos (de activos alternativos) y ayudar a clientes que de repente no invierten a una escala tan alta como la banca privada o endowments (fondos de largo plazo) universitarios o fundaciones sin fines de lucro”, afirmó Jorge Beingolea, director de soluciones de portafolio de Credicorp Capital Asset Management.
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Caja
La democratización de los activos alternativos –que suelen ser inversiones a largo plazo y poco líquidas– se logra a través de activos semilíquidos, que incluyen un componente de caja (efectivo) o de financiamiento (deuda), con el objetivo de dar una “ventana de liquidez” al inversionista, explicó.
Con esos instrumentos semilíquidos, los clientes pueden encontrar un punto medio. Por un lado, participan en un mercado como el de la deuda privada, que tiene baja correlación con los mercados públicos de renta fija y renta variable. Pero, al mismo tiempo, no se abocan completamente a compromisos en los que no van a tener acceso a capital durante un periodo prolongado, típicamente de 10 o 12 años, refirió el ejecutivo.
Esa forma de acceso a activos alternativos permite diversificar más adecuadamente los portafolios, en un contexto particular como el actual en el que una inflación “reacia”, que si bien no es alta, se muestra “renuente a bajar” a los niveles de hace una década, sostuvo.
Expectativas
Lo anterior es clave porque ante una inflación persistente, aumentan las expectativas de que la Fed (Reserva Federal de EE.UU.) vuelva a elevar su tasa de interés de referencia, lo que reduce los rendimientos esperados tanto de bonos como de acciones.
“Si bien la inflación, luego de esa subida hasta el 9% del 2022, ha venido cayendo hasta niveles cercanos a 3%, seguimos por encima de la meta de 2% que tiene no solo la Reserva Federal, sino algunos de los otros principales bancos centrales del mundo”, comentó Beingolea.
Menos eficiencia en portafolios
Credicorp advierte que un típico portafolio balanceado con acciones y bonos hoy es menos eficiente. A esa conclusión llega al comparar el periodo 1986-2020, con el del 2021-2026.
En el primero, sobre todo para los portafolios que tenían una composición alta en bonos, la eficiencia era “relativamente buena, teníamos riesgo relativamente acotado y un retorno esperado relativamente alto”, señaló Jorge Beingolea.
Sin embargo, en la última década esa relación de riesgo-retorno se ha deteriorado: un portafolio compuesto principalmente por bonos es más volátil y rinde “bastante menos”, por el “hipo inflacionario” actual, afirmó. A mayor inflación, se eleva la proyección de tasas de interés, las que tienen a su vez una relación inversa con los precios de los bonos.
La deuda privada ofrece retornos anualizados de entre 8% y 10% en promedio, de acuerdo con los datos históricos de los últimos 20 años, según Credicorp. Es decir, el rendimiento es mayor que el de los depósitos a plazos que, según la SBS, puede legar a un máximo de TREA (tasa de rendimiento efectivo anual) de 5.5% para un monto de S/20,000 a 360 días.
