Una multitud unida por el silencio, el manto franciscano y la promesa cumplida volvió a tomar el corazón de Huamachuco. Con la emblemática estampa de los Negritos encabezando el paso procesional, Huamachuco celebró la festividad de Tayta Pancho, una tradición colonial que cruza generaciones y que año a año reafirma la fe viva de la sierra de La Libertad.

¿Encontraste un error en esta noticia? Escríbenos a [email protected] para corregirla a la brevedad.