Fénix Power, filial de la chilena Colbún, busca duplicar o triplicar su capacidad instalada en Perú. Sin embargo, aún no define un monto de inversión. Y es que la generadora condiciona sus decisiones a los contratos que consiga con sus clientes y trabaja en una cartera de proyectos renovables en distintas regiones del país. ¿Qué iniciativas podrían avanzar y qué condiciones determinarán su expansión?
Juan Elías Salinas, gerente general de Fénix Power, señaló a Gestión - en el marco del XXI Reunión del Consejo Empresarial Chile-Perú (CEChP) - que la compañía desarrolla una cartera de proyectos renovables con más de seis iniciativas en distintas etapas de avance. Su objetivo es llevar varias de ellas a la condición de ready to build —listas para construir— y que algunas puedan pasar a una decisión de inversión.
La cartera presentada por Colbún incluye seis proyectos de generación en Perú: Bayóvar+, parque eólico de 660 MW en Piura; Algarrobal, solar de 400 MW en Moquegua; Tres Quebradas, eólico de 238 MW en Arequipa; Naylamp, eólico de 238 MW en Lambayeque; Pampas, eólico de 315 MW en Ica; y Chasqui, solar de 250 MW, también en Ica. Las iniciativas aparecen en distintas etapas de desarrollo, desde estudios preliminares y factibilidad hasta trámites relacionados con permisos ambientales. Esta relación corresponde a los proyectos consignados en la presentación de Colbún y no implica que todos sigan vigentes, pues la empresa confirmó que abandonó Naylamp.
“Hoy día estamos desarrollando un portafolio de proyectos renovables. Nuestras decisiones de inversión las estamos analizando, depende mucho de cuáles sean los contratos futuros que vamos a tener con clientes”, indicó Salinas.
Fénix Power condiciona sus inversiones a contratos de largo plazo
La compañía busca diversificar sus proyectos tanto por tecnología como por ubicación geográfica, con iniciativas a lo largo del país. Sin embargo, la decisión de invertir dependerá de los acuerdos comerciales que consiga y de cuál de los proyectos disponibles se ajuste mejor a las necesidades de sus clientes.
“Tenemos varios proyectos, la verdad, más de seis, pero son proyectos que están en distintas etapas de avance. Nuestra idea es llegar a tener proyectos ready to build en el futuro y que varios de ellos se puedan llevar a decisiones de inversión”, explicó el ejecutivo.
Salinas señaló que Fénix trabaja con una perspectiva de largo plazo, debido a que sus inversiones tienen horizontes de operación de entre 25 y 30 años. Por ello, busca contratos con clientes por periodos superiores a 10 o 15 años, que permitan respaldar el desarrollo de los proyectos.
La generadora no tiene un anuncio específico para 2027. “Las inversiones no son inversiones que van a ocurrir en un año o dos años. Nosotros nos proyectamos a cinco y diez años en hacer una decisión de inversión”, afirmó Salinas. Este horizonte corresponde a la planificación de las decisiones de inversión y no constituye un plazo fijado para duplicar o triplicar la capacidad instalada.
Fénix abandona Naylamp y revisa el diseño de Tres Quebradas
Naylamp contemplaba la instalación de un parque eólico de 238 MW en Lambayeque, a unos 10 kilómetros al sureste de la ciudad de Mórrope. Sin embargo, la compañía decidió abandonarlo tras no encontrar viabilidad social en sus primeras etapas.
“El proyecto Naylamp tuvimos un problema social importante. No logramos desarrollar el proyecto en las primeras etapas. […] En el caso de Naylamp no encontramos viabilidad social y, por lo tanto, abandonamos ese proyecto”, señaló Salinas.
La situación de Tres Quebradas es distinta. El proyecto eólico de 238 MW, ubicado en Arequipa, está siendo reevaluado en términos de su layout —la configuración y disposición de sus componentes—. Una vez que la compañía redefina su diseño desde el punto de vista de la ingeniería, volverá a presentarlo para tramitar los permisos correspondientes.
“Una vez que ya lo tengamos redefinido en términos de ingeniería, vamos a volver a presentar el proyecto”, explicó.
Sobre los plazos, Salinas indicó que la revisión de ingeniería y los estudios de proyectos de esta envergadura suelen tomar entre uno y dos años.
En el caso de Tres Quebradas, la empresa cuenta con avances previos y estima que podría tener una definición más clara en aproximadamente un año o algo más. Luego deberá presentar la iniciativa ante las instancias correspondientes para obtener los permisos necesarios.
Fénix Power pide fortalecer la infraestructura de gas
Para Salinas, Perú tiene un potencial de desarrollo energético comparable con el de Chile, pero necesita consolidar su infraestructura, especialmente la vinculada al gas natural. También consideró necesario contar con predictibilidad regulatoria para respaldar las inversiones de largo plazo.
El ejecutivo mencionó el impacto económico negativo de la falla registrada en marzo de 2026 en el sistema de transporte de gas de Transportadora de Gas del Perú (TGP), que lleva el combustible desde Camisea hacia la costa. El episodio puso en evidencia la importancia de contar con una infraestructura de transporte confiable.
“Perú tiene las mismas posibilidades de desarrollo que en Chile. Perú lo que sí tiene que lograr es afianzar la infraestructura que tiene, especialmente la infraestructura asociada al gas”, afirmó.
El gerente general de Fénix Power expresó su expectativa de que el nuevo gobierno impulse avances en infraestructura y predictibilidad regulatoria. A su juicio, progresar en esos aspectos permitiría que la compañía alcance en Perú resultados similares a los obtenidos en Chile.
En cuanto a sus perspectivas de crecimiento, Salinas señaló que la empresa busca ampliar significativamente su capacidad instalada. “Queremos por lo menos duplicar o triplicar la capacidad instalada que tenemos hoy día”, afirmó.
No obstante, aclaró que todavía no puede anticipar un anuncio concreto para 2027. La compañía está ordenando su cartera para preparar futuras decisiones de inversión y espera que se concreten nuevas iniciativas en los próximos años.


