Octubre se ha convertido en un mes terrible para la tecnología en el mundo. Entre las diferentes informaciones sobre incidentes y brechas graves que se detectaron, la que más revuelo ha tenido es la relacionada con el lenguaje de programación PHP. El Comercio informó sobre cómo esta falla de seguridad puso en jaque a gobiernos, organizaciones y empresas de todo el mundo, obligando a desconectar sus plataformas para evitar intrusiones masivas. Sin embargo, una de las claves en este tema ha sido el papel de la inteligencia artificial.
En conversación con este Diario, el periodista argentino especializado en temas de ciberseguridad, Juan Brodersen, resalta la velocidad que la IA le ha inyectado a la detección de fallas informáticas, pero al mismo tiempo para la explotación de las mismas.
“La mejor forma de definir el papel de la IA en este escenario es que se trata de un acelerador. Es como un hacker me dijo hace muy poquito: es como si la búsqueda de vulnerabilidades encontró el botón turbo. Literalmente es eso”, remarcó el periodista.
PHP, el lenguaje que más se usa y pocos conocen
El PHP es un lenguaje de programación basado en código abierto nacido en la década de 1990. Pese a su antigüedad, sigue siendo la base de una gran cantidad de plataformas en el mundo. Espacios masivos y tan populares como Wikipedia, el administrador de contenidos (CMS) WordPress y hasta Facebook, en sus inicios, utilizan este lenguaje de programación.
“La particularidad que tiene es que trabaja del lado del servidor de los sitios web. Este lenguaje de programación es el que permite que los contenidos de las páginas web sean dinámicos, es decir, se genera al instante según el usuario”, explica el periodista de “Clarín” de Buenos Aires.
El impacto mundial de esta detección de estas vulnerabilidades se debe a que muchas organizaciones –que utilizan PHP- tienen la costumbre de modificar sus sistemas mientras sigan operativos. Y, por el mismo motivo, al funcionar sin problemas muchas veces no han actualizado a versiones más modernas.
Lejos de ser un simple problema de mantenimiento rutinario, la identificación de estas vulnerabilidades encendió las alarmas debido a un factor determinante: la velocidad con la que la IA acelera la detección y explotación de fallas informáticas.
“El peligro reside en que todo va a ‘velocidad máquina’ y ya no concede márgenes prolongados de inacción. Al automatizarse el escaneo, cualquier atacante con herramientas computacionales avanzadas puede explotar fallas en cuestión de horas”, agrega Juan Brodersen, también autor de Dark News, un boletín especializado en ciberseguridad.
¿Qué se necesita a futuro?
Según cuenta Brodersen, la necesidad de instalar actualizaciones correctivas para resolver estas fallas fue propuesta por The PHP Foundation, entidad encargada de velar por el mantenimiento de este lenguaje de programación.
Las vulnerabilidades se presentaron, principalmente, porque muchas instituciones no actualizaron sus sistemas debido a que seguían funcionando sin problemas. Sin embargo, estas ya habrían sido identificadas, de manera preliminar, en el 2024 pero permanecieron sin ser reparadas. Ante la situación tan complicada, en muchos lugares tuvieron que tomar decisiones radicales: “Un montón de sitios que corren usando esta tecnología dijeron: ‘Che, pará, desenchufemos’. Entonces se fueron offline directamente porque dijeron: ‘Si yo me desenchufo no estoy visible, justamente, para poder ser atacado’”.
A través de los medios, nos hemos enterado de acciones de gobiernos e instituciones en otras partes del mundo. En el Perú pareciera que este episodio no sucedió. Ante este panorama de vulnerabilidades recurrentes, Brodersen subraya a El Comercio la necesidad de que los países latinoamericanos profesionalicen sus respuestas institucionales.
Finalmente, resalta la necesidad de contar con marcos normativos robustos —como los avances en Chile y Brasil— y equipos de respuesta ante emergencias informáticas (CSIRT, por sus siglas en inglés) debidamente equipados y transparentes.


