El 46% de los trabajadores encuestados en Perú reportó haber experimentado mucho estrés durante gran parte del día anterior, de acuerdo con una medición de Gallup citada por Cornerstone Perú. El porcentaje supera el 43% registrado en América Latina y el Caribe y el 40% reportado a nivel global.
Las cifras, difundidas en el contexto del Día Mundial de la Salud Mental, que se recuerda cada 10 de octubre, ponen en discusión la necesidad de revisar cómo se organiza el trabajo y de qué manera las empresas atienden las preocupaciones de sus colaboradores.
Paola Chocano, Partner & Managing Director de Cornerstone Perú, señaló que el bienestar laboral no depende únicamente de programas específicos o beneficios adicionales, sino también de las condiciones que los trabajadores enfrentan durante sus jornadas.
“Cuando hablamos de bienestar, solemos pensar primero en programas o beneficios. Sin embargo, tenemos que mirar qué ocurre durante la jornada y qué señales pueden estar pasando desapercibidas”, afirmó.
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¿Qué revela la cifra de estrés laboral en Perú?
Según la medición de Gallup citada por Cornerstone Perú, el 46% de los trabajadores encuestados en el país señaló haber sentido mucho estrés durante gran parte de la jornada previa a la consulta.
El resultado se sitúa tres puntos porcentuales por encima del indicador de América Latina y el Caribe, y seis puntos por encima del promedio mundial.
Es importante precisar que la medición recoge una experiencia de estrés reciente, no un diagnóstico clínico ni una prevalencia de trastornos de salud mental.
Por ello, sus resultados permiten observar diferencias en las experiencias declaradas por los encuestados, pero no significan que el 46% de los trabajadores peruanos tenga una enfermedad relacionada con el estrés.
Cuatro señales de alerta que las empresas deberían revisar
La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica riesgos psicosociales vinculados con la organización del trabajo y las condiciones en las que se desarrollan las actividades laborales.
Según Chocano, algunas dinámicas pueden normalizarse dentro de los equipos, aunque generen dificultades para organizar tareas y responder a las exigencias cotidianas.
Entre los aspectos que las empresas deberían observar se encuentran:
- Prioridades cambiantes: cuando las tareas se modifican constantemente y los trabajadores no tienen claridad sobre qué deben atender primero.
- Funciones poco definidas: responsabilidades que se superponen o generan dudas sobre quién debe asumir determinadas actividades.
- Escasa autonomía: falta de margen para tomar decisiones incluso en funciones que requieren independencia.
- Exigencias sin acompañamiento: periodos de alta carga de trabajo en los que los colaboradores cuentan con apoyo insuficiente.
“Hay dinámicas que pueden normalizarse porque forman parte de la rutina. Cuando un equipo no tiene claridad sobre sus prioridades, las responsabilidades se superponen o existe poco margen de acción, conviene revisar qué está ocurriendo antes de que el desgaste se vuelva parte de la experiencia laboral”, explicó la especialista.
Liderazgo y gestión del cambio presentan brechas de preparación
Los cambios organizacionales, las nuevas modalidades de trabajo y la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial también plantean desafíos para quienes dirigen equipos.
De acuerdo con el estudio Talent Insights 2026 de Cornerstone, solo el 9% de los consultados considera que sus equipos están completamente preparados en gestión del cambio.
El mismo porcentaje se registra en inteligencia emocional, dos capacidades relacionadas con la adaptación a nuevas condiciones de trabajo y la interacción entre colaboradores.
La mayoría de los participantes del estudio ubicó a sus equipos en niveles intermedios de preparación, según la información proporcionada por la consultora.
Estos resultados corresponden a las percepciones recogidas en ese estudio y no deben interpretarse como una evaluación clínica de los trabajadores ni como una medición de todas las empresas peruanas.
¿Qué pueden hacer los líderes ante señales de desgaste laboral?
Para Chocano, los responsables de equipos necesitan desarrollar capacidades de escucha y acompañamiento, sin asumir funciones que corresponden a profesionales especializados en salud mental.
La especialista considera importante que los líderes puedan reconocer cambios en el comportamiento habitual de sus colaboradores y sepan qué canales de apoyo están disponibles dentro de la organización.
“Un líder no tiene que diagnosticar ni tener todas las respuestas. Sí necesita saber escuchar, reconocer cuándo un comportamiento cambia en su equipo y conocer qué mecanismos de apoyo ofrece la organización. Darles esas herramientas también permite cuidar al colaborador como al propio líder”, sostuvo.
En ese sentido, la formación de líderes puede enfocarse en mejorar la comunicación, aclarar expectativas y facilitar el acceso a los recursos de apoyo disponibles.
Encuestas de clima laboral: por qué escuchar no es suficiente
Las organizaciones suelen utilizar encuestas de clima, mediciones de experiencia laboral, reuniones individuales y espacios de retroalimentación para conocer las preocupaciones de sus colaboradores.
Sin embargo, recoger información no garantiza que las personas perciban mejoras en sus condiciones de trabajo.
Chocano explicó que el valor de estas herramientas disminuye cuando los trabajadores expresan sus preocupaciones, pero desconocen qué decisiones tomó posteriormente la empresa.
Por ello, recomienda comunicar los principales hallazgos, explicar cuáles pueden atenderse y establecer mecanismos de seguimiento.
“Escuchar no termina cuando cierra una encuesta. Si una organización pregunta, también debe comunicar qué encontró, qué puede hacer con esa información y cómo dará seguimiento. Esa transparencia demuestra que la voz de las personas sí tiene un lugar en las decisiones”, señaló.
Salud mental en el trabajo: de las iniciativas de bienestar a la gestión diaria
El Día Mundial de la Salud Mental permite abordar la importancia de prevenir riesgos y promover entornos laborales que favorezcan el bienestar de las personas.
En las empresas, esta tarea también implica revisar las cargas de trabajo, definir responsabilidades y establecer mecanismos de comunicación entre colaboradores y líderes.
Las recomendaciones de Cornerstone Perú apuntan a incorporar estos aspectos en las decisiones cotidianas, en lugar de limitar la conversación a campañas o actividades ocasionales.
El seguimiento de las preocupaciones expresadas por los equipos también puede contribuir a identificar situaciones que requieren ajustes organizacionales o derivación a servicios especializados.


