El Perú envejece a un ritmo acelerado y, con ello, aumentan las necesidades de atención médica. Sin embargo, este cambio demográfico ocurre mientras el Seguro Social de Salud (EsSalud) enfrenta mayores tiempos de espera para conseguir citas, una creciente demanda de servicios y una menor participación de jóvenes entre sus asegurados.
Actualmente, el 82.7% de los peruanos de 60 años a más padece, al menos, una enfermedad crónica, mientras que este grupo requiere el doble de consultas médicas que el promedio de asegurados. ¿Está preparado EsSalud para atender a una población cada vez más envejecida? ¿Quién financiará esta creciente demanda de atención si disminuye la proporción de jóvenes asegurados?
Según un informe de Horizonte Laboral, elaborado con cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la población de 60 años a más pasó de representar el 5.7% del total en 1950 al 14.3% en 2026. Para 2050, se proyecta que alcance el 24.1%, es decir, prácticamente uno de cada cuatro peruanos.
yt:TxrXONETjzc
Adultos mayores requieren el doble de consultas médicas
El envejecimiento ya tiene efectos sobre la demanda de servicios de salud. Actualmente, EsSalud cuenta con 2.2 millones de asegurados de 60 años a más, equivalentes al 17.5% de sus 12.8 millones de afiliados.
Durante el 2025, el promedio general fue de aproximadamente cuatro consultas médicas por paciente. Sin embargo, entre los adultos mayores esta cifra ascendió a ocho consultas anuales.
Mayen Ugarte, presidenta del Consejo Directivo de Horizonte Laboral, explicó que EsSalud se encuentra parcialmente preparado para enfrentar este escenario, debido a que cuenta con programas dirigidos a personas mayores, pero la demanda crece más rápido que su capacidad de respuesta.
Uno de los problemas es la disponibilidad de especialistas. Según la información proporcionada por Ugarte, existe un geriatra por cada 10,584 adultos mayores, mientras que seis departamentos del país no cuentan con ninguno. Además, el 63.1% de estos profesionales trabaja en Lima.
La situación se complica por la elevada incidencia de enfermedades crónicas. Entre los asegurados adultos mayores, los problemas osteomusculares representan la principal causa de carga de enfermedad, con 159,976 años de vida saludables perdidos (Avisa), un incremento de 176.6% respecto de 2018.
A estos problemas se suman las enfermedades cardiovasculares, respiratorias crónicas y el cáncer, que requieren tratamientos prolongados y, en determinados casos, hospitalizaciones.
Citas en EsSalud demoran más de 25 días
La mayor demanda de atención también coincide con un incremento de los tiempos de espera.
En 2019, un asegurado de EsSalud esperaba en promedio 10.4 días para conseguir una cita de consulta externa. Para 2025, el plazo se elevó a 25.2 días, más del doble de lo registrado seis años atrás.
Ugarte señaló que, si bien no existe una fuente que determine con precisión las causas de este incremento, hay factores asociados, como el crecimiento de la demanda, la insuficiente disponibilidad de especialistas y las dificultades de gestión.
Uno de los problemas identificados es que el primer nivel de atención todavía no funciona adecuadamente como filtro, lo que provoca que numerosos pacientes acudan directamente a especialistas.
No obstante, la representante de Horizonte Laboral precisó que, en 2024, la espera promedio llegó a 26.9 días, por lo que el resultado de 2025 representa una ligera mejora, aunque se mantiene por encima de los niveles anteriores.
Las demoras también pueden tener consecuencias económicas para los asegurados, debido a que algunos recurren a clínicas o consultorios privados cuando no consiguen atención oportuna.
Según cifras del INEI al 2025, los afiliados a EsSalud que realizaron gastos médicos desembolsaron en promedio S/ 1,225. En el caso de los adultos mayores que efectuaron estos pagos, el monto ascendió a S/ 1,765 anuales.
Ugarte explicó que estos desembolsos están relacionados con las dificultades para acceder oportunamente a consultas, el desabastecimiento de medicamentos y la necesidad de realizar análisis o tratamientos fuera del sistema.
- LEA TAMBIÉN: EsSalud tiene S/ 5,600 millones por cobrar: ¿quiénes le deben y qué cambios se plantean?
Menos jóvenes y más adultos mayores: ¿alcanzarán los aportes?
El problema no se limita a la atención médica. El envejecimiento también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad financiera de EsSalud.
Entre 2015 y 2025, la participación de jóvenes de 15 a 29 años dentro del total de asegurados disminuyó de 21.2% a 19.5%. En contraste, la proporción de adultos mayores aumentó de 13% a 17.5%.
Esta transformación adquiere relevancia porque el financiamiento de EsSalud depende, principalmente, de los aportes vinculados al empleo formal.
Mientras que por un trabajador activo se aporta el equivalente al 9% de su remuneración, los pensionistas contribuyen con el 4% de su pensión.
Para Ugarte, el actual esquema de financiamiento no parece sostenible a largo plazo sin ajustes, considerando que los adultos mayores requieren más servicios médicos y sus contribuciones son menores.
A ello se suma un cambio demográfico importante: en 2026, existen cuatro personas de entre 15 y 59 años por cada adulto mayor, pero para 2050 esta relación se reduciría a dos por cada uno, según las proyecciones citadas por la especialista.
Sin embargo, Ugarte aclaró que la menor participación de jóvenes entre los asegurados no equivale necesariamente a una reducción del número de aportantes, debido a que las estadísticas también incluyen a los derechohabientes.
Otro factor es la informalidad laboral. En 2025, el 76.1% de los trabajadores de entre 15 y 29 años se encontraba en condiciones de informalidad, lo que limita la incorporación de nuevos cotizantes.
Pese a estas presiones, EsSalud reportó un superávit de S/ 251 millones en 2025. No obstante, Ugarte advirtió que el resultado de un solo ejercicio no permite concluir que el sistema sea financieramente sostenible en el largo plazo.
EsSalud tiene más de S/ 2,740 millones pendientes de cobro
A los desafíos demográficos se suma la deuda acumulada por aportes y reembolsos de entidades empleadoras.
Según Horizonte Laboral, EsSalud registra S/ 2,740.9 millones pendientes de cobro, de los cuales el 69.6% corresponde al sector público.
Además, S/ 2,196 millones, equivalentes al 80.1% de la deuda, se encuentran en cobranza coactiva.
Ugarte explicó que una parte de estos montos corresponde a prestaciones médicas que EsSalud ya brindó a trabajadores cuyos empleadores no cumplieron con declarar o pagar sus aportes.
En consecuencia, se trata de recursos utilizados por la institución que todavía no han sido recuperados.
Frente a esta situación, la especialista propuso implementar mecanismos de conciliación y pago entre las entidades públicas y EsSalud, así como evaluar un sistema centralizado que permita transferir directamente los aportes desde los presupuestos institucionales.
La finalidad sería evitar que las entidades empleadoras destinen a otros fines los recursos previstos para financiar la seguridad social.
- LEA TAMBIÉN: EsSalud: déficit sería cercano a S/ 2,000 millones, mientras arrastra millonarias obligaciones
¿Qué cambios necesita EsSalud?
Ante el crecimiento de la población adulta mayor, Horizonte Laboral considera necesario actuar en tres frentes: prevención, capacidad de atención y financiamiento.
Para Ugarte, la prioridad debe ser fortalecer el primer nivel de atención, de manera que los pacientes con enfermedades crónicas puedan recibir controles y tratamientos continuos sin depender exclusivamente de los hospitales especializados.
También planteó ampliar programas como el Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI), que registró 52,554 asegurados inscritos y 958,764 consultas domiciliarias durante el último año reportado.
Respecto de la infraestructura, señaló que construir más establecimientos o ampliar la capacidad hospitalaria no será suficiente si estas inversiones no están acompañadas de una mejor distribución de especialistas y procesos de atención más eficientes.
En materia financiera, propuso revisar las tasas y bases de aportación mediante estudios actuariales, mejorar la recuperación de las deudas y promover la formalización del empleo juvenil.
Asimismo, consideró necesario evaluar los regímenes que cuentan con bases de aportación reducidas, entre ellos los trabajadores CAS y del sector agrario.
El desafío será atender una demanda médica creciente sin comprometer las finanzas de EsSalud. De acuerdo con las proyecciones demográficas, en las próximas décadas habrá una proporción cada vez mayor de adultos mayores, mientras que la población en edad de trabajar representará una parte menor del total.


