El diario neoyorquino informó que tras divulgarse la degradación técnica del sistema en el campo de batalla, Trump y Musk conversaron por teléfono para abordar la situación, al tiempo que representantes de SpaceX intentaron coordinar un mensaje público unificado con la Casa Blanca. Antes de la publicación del informe del WSJ, el mandatario estadounidense había rechazado haber dispuesto alguna traba en la conectividad militar de las tropas de Kiev: "No, nosotros no hicimos eso en absoluto. De hecho, ni siquiera creo que se haya ralentizado el servicio, según tengo entendido. Porque lo acabo de comprobar esta mañana", dijo.
Por su parte, el empresario tecnológico atribuyó al gobierno estadounidense el control y regulación de la red satelital."Los sistemas Starshield son propiedad y están bajo el control del gobierno estadounidense. Cualquier límite de velocidad o de uso lo decide el Ejército de Estados Unidos y, en última instancia, el presidente", dijo Musk. Orden desde la Casa Blanca El último 15 de octubre, la agencia noticia de Reuters había informado a partir de fuentes que que la instrucción para limitar el programa Starshield había surgido desde el interior de la Casa Blanca. De acuerdo con dos funcionarios estadounidenses y una fuente occidental citados por la agencia, los mandos del Departamento de Defensa de Estados Unidos recibieron una notificación para reducir el rendimiento del servicio satelital entregado al ejército ucraniano. Esta restricción estableció un límite de velocidad de hasta 160 kilómetros por hora para los receptores en movimiento, lo que impidió a los drones interceptores ucranianos alcanzar a los drones rusos de tipo Shahed, los cuales se desplazan a unos 400 kilómetros por hora.La medida coincidió con la presión ejercida por la administración de Trump para que Ucrania cesara sus incursiones aéreas contra infraestructuras energéticas rusas, en medio del malestar por el alza global de los precios del combustible.Pese a las informaciones que vinculaban el origen de la directiva a las altas esferas del gobierno, la representación del Ejecutivo estadounidense desmintió cualquier orden directa emitida por el mandatario. "El presidente nunca hizo tal solicitud", dijo un alto funcionario estadounidense a Reuters. Denuncia de un sabotaje deliberadoLa limitación de la conectividad satelital coincidió con el momento en que las relaciones entre Washington y Kiev se vieron afectadas por el anuncio de un acuerdo sobre diésel suscrito por la administración de Trump con Rusia. Frente a las constantes interrupciones del sistema en el combate diario, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski descartó que las fallas respondieran a un problema técnico aleatorio.Para verificar la situación, las autoridades militares ucranianas enviaron vehículos equipados con terminales Starshield a territorio europeo, comprobando que la red funcionaba a velocidad normal fuera de sus fronteras. Esto permitió concluir que las limitaciones eran aplicadas exclusivamente sobre el espacio geográfico ucraniano para trabar su defensa aérea.Poco antes de sostener un encuentro diplomático en Oslo este martes con el enviado estadounidense Steve Witkoff para abordar la crisis de cooperación y el suministro de ayuda militar, el mandatario ucraniano denunció la intencionalidad de las restricciones sobre la red de defensa. "Se aplican en el territorio de Ucrania, por lo que se trata de una operación planificada", dijo.


