El Perú se prepara para afrontar un escenario climático que podría tener consecuencias distintas según la región. El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) proyecta que el fenómeno El Niño extraordinario conservará esa intensidad durante los próximos tres meses, con un panorama marcado por lluvias abundantes en el norte del país y una menor presencia de precipitaciones en otras zonas. Esta situación, asociada tanto al calentamiento del mar frente al litoral peruano como a las condiciones del Pacífico central, mantiene bajo vigilancia a las autoridades y especialistas, debido a los posibles efectos que podría ocasionar durante los siguientes meses.
¿Qué advierte el Senamhi sobre la intensidad del Mega Niño?
Rosario Julca, subdirectora del área de vigilancia atmosférica del Senamhi, señaló en TV Perú que las proyecciones climáticas se elaboran a partir de escenarios probabilísticos que permiten estimar cómo evolucionarán las condiciones atmosféricas a mediano y largo plazo. Bajo esta perspectiva, los especialistas anticipan que el episodio extraordinario de El Niño persistirá durante el próximo trimestre.
La vigilancia de este fenómeno también involucra a la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), que analiza de manera permanente los cambios registrados en el océano y la atmósfera. Para esta labor cuenta con el aporte de instituciones científicas como el Instituto Geofísico del Perú y el Instituto del Mar del Perú, cuyos estudios contribuyen a evaluar la evolución del evento climático.
“Estamos hablando ya de un Niño extraordinario, de un Niño tanto costero como un Niño Global”, sostuvo Julca al referirse a la magnitud del fenómeno. Esta combinación de condiciones oceánicas podría generar respuestas climáticas diferentes a lo largo del territorio nacional, por lo que no todas las regiones experimentarían las mismas consecuencias.
Tumbes y Piura concentrarían las lluvias más intensas
Uno de los principales focos de atención se encuentra en la costa norte, especialmente en los departamentos de Tumbes y Piura, donde se prevé una mayor incidencia de precipitaciones. El comportamiento del mar frente a estas zonas constituye uno de los factores relevantes para comprender el escenario previsto por los especialistas.
De acuerdo con Julca, las aguas del litoral norte presentan temperaturas de entre 26 y 27 grados Celsius, mientras que las anomalías térmicas alcanzan hasta cinco grados por encima de los valores habituales en algunos sectores. Estas condiciones reflejan un calentamiento significativo del océano durante la primavera y están asociadas con el escenario de lluvias previsto para el norte peruano.
La situación también alcanza a otros tramos del litoral. En las costas de Lima y Áncash, el mar registra temperaturas próximas a los 24 grados Celsius, valores que la especialista considera elevados para esta época del año. Sin embargo, esto no significa que todas las zonas costeras vayan a recibir la misma cantidad de agua, pues los mayores acumulados se concentrarían en Tumbes y Piura.
¿Qué regiones del Perú podrían tener menos lluvias?
El panorama sería diferente en el sur del país, donde el componente global del fenómeno podría favorecer un déficit de precipitaciones. Según la explicación de la representante del Senamhi, los departamentos de Cusco, Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna figuran entre las zonas que podrían experimentar una disminución de las lluvias respecto de los niveles esperados para la temporada.
Este escenario también abarcaría algunos sectores de la Amazonía peruana, particularmente Loreto, Ucayali y Madre de Dios. En estas regiones, las precipitaciones podrían presentarse con menor frecuencia o intensidad, una situación que dependerá de la evolución de las condiciones atmosféricas durante los próximos meses.
¿El Mega Niño provocará una ausencia total de lluvias?
La reducción de las precipitaciones no implica que estas vayan a desaparecer por completo en los departamentos afectados. Julca aclaró que el pronóstico apunta a lluvias más aisladas y menos abundantes de lo habitual, especialmente durante el verano, cuando se espera una mayor actividad de las precipitaciones en distintas zonas del territorio.
“Va a llover, pero de manera más puntual y de manera mucho más ligera a lo que debería llover en el verano”, precisó la especialista. Por ello, el seguimiento de los informes del Senamhi y del Enfen será fundamental para conocer cómo evoluciona El Niño extraordinario y qué cambios podrían producirse en las condiciones climáticas de cada región.


