Después de dos jornadas en la punta del Torneo Clausura y de una seguidilla de cinco victorias consecutivas, Sporting Cristal cedió la primera posición al caer 3-1 ante Cusco FC en el estadio Inca Garcilaso de la Vega. A diferencia de los últimos encuentros, en los que los celestes mostraron un buen rendimiento, esta vez, en un duelo clave de cara a sus objetivos, el equipo de Roberto Mosquera fue dominado por un cuadro cusqueño que recuperó el buen juego que no había mostrado en sus últimos partidos.
Llamativamente, los rimenses cayeron con tres goles de cabeza, con una defensa desdibujada y expuesta también por los errores tácticos en el medio sector, una zona que se había fortalecido en las pasadas presentaciones. En los dos primeros goles, ambos del argentino Facundo Callejo, Miguel Araujo fue protagonista. En el primero, el delantero se adelantó al defensor de la selección peruana y aprovechó que Diego Enríquez estaba unos pasos adelante de su arco, tras dudar si salía a descolgar el balón. En el segundo, Araujo habilitó al ‘9’, que remató bajo el arco tras [un rebote de Enríquez ante un remate de media distancia].
El equilibrio exhibido antes del viaje a la ciudad imperial se quedó en La Florida. Agustín Álvarez Wallace no logró sostener la presión [o la función que corresponda], y en la volante Maxloren Castro no pudo cumplir la labor táctica de ida y vuelta, sin aportes en zona defensiva ni en ataque. Luis Iberico tampoco redondeó un gran partido, al igual que Cristiano Da Silva, Leandro Sosa, Michael Hoyos, Santiago González y Rafael Lutiger. En tanto, Yoshimar Yotún siguió por el mismo rumbo: el del jugador más regular de la temporada.
En esta decimotercera fecha no solo se vio un Cristal desequilibrado, sino también sin puntería, una de las fortalezas que había ganado el equipo desde la llegada de Mosquera. Cuando el marcador estaba 1-0, Yotún tuvo la igualdad con un disparo desde el mediocampo que Pedro Díaz sacó con un atajadón. Luego, el ‘Santi’ González también estuvo cerca de emparejar, pero su potente remate fue bloqueado por un Callejo que lo celebró como si fuera otro gol.
En un primer momento del complemento, ya sin Yotún ni Hoyos, la situación se repitió. Hernán Barcos y Martín Távara, sus reemplazantes, le dieron mayor profundidad a la celeste, pero otra vez sin eficacia. Maxloren tuvo bajo el arco otra acción en la que dudaron el arquero Díaz y Aldair Fuentes, protagonista más adelante. Después, Barcos se las ingenió para asistir en la línea del área a Álvarez Wallace, que remató de primera sin suerte: el balón se fue rozando el palo.
Minutos más tarde, con Luis Abram, Catriel Cabellos e Irven Ávila ya en el campo, Fuentes marcó el tercero de cabeza. Cristal tuvo una última chance de descuento con Ávila, quien falló solo bajo el arco. El ‘Cholito’ no solo erró esa definición, sino también un par de controles de balón que evidenciaron que no está al ritmo de sus compañeros. La goleada parecía consumada, pero Távara, con un gran tiro libre, marcó el descuento y evitó que se le colgara esa etiqueta a un partido para el olvido, el de un equipo desdibujado que no se veía así desde las visitas a Sullana o el Callao.
Con el 2-0 en contra al cierre del primer tiempo, Roberto Mosquera decidió sacar a Yoshimar Yotún, el jugador más regular de Sporting Cristal. Más allá de que el equipo necesitaba refrescarse y de que Martín Távara tuvo un buen desempeño, esa decisión dejaba un mensaje cifrado: el capitán está en capilla, y una tarjeta amarilla en Cusco lo habría dejado fuera del próximo duelo, este jueves ante Alianza Lima. Pero la salida, además de reflejar la precaución del comando técnico, dejó entrever otra lectura: Mosquera ya daba el partido prácticamente por perdido.
Ahora, en La Florida arranca el operativo contra los blanquiazules, en el duelo que se jugará en el Alberto Gallardo. Una vez más, como ha sucedido en esta voluble temporada, no hay margen de error para los celestes. El encuentro frente al tradicional rival será de vida o muerte: solo el triunfo mantendrá en carrera al equipo bajopontino. Mosquera tendrá unos días para decidir si mantiene el mismo once y el mismo esquema (3-5-2), o si apuesta por algún cambio especial para este decisivo enfrentamiento.
En medio de esa preparación, este lunes 26 de octubre, el plantel rimense acudirá al Santuario de Las Nazarenas para participar en la misa del mediodía. Será una pausa para renovar la fe y encomendarse al Señor de los Milagros antes de un compromiso que puede definir el rumbo del Clausura. En La Florida saben que el desenlace se escribirá en la cancha, con fútbol, carácter y sacrificio, pero en semanas como esta la esperanza también se abraza a la fe.
La palabra de Mosquera
“Los goles nos agarraron fríos, porque en esos momentos controlábamos la pelota. Asumo la responsabilidad como entrenador porque cuando se pierde se busca culpables y el culpable de este partido soy yo”, manifestó un Roberto Mosquera visiblemente afectado, pero dispuesto a poner el pecho.
“Nos hicieron tres goles de cabeza y vinieron cuando teníamos el control. A la defensa le han hecho muy pocos goles y sería desagradecido decir que fueron un desastre hoy, fueron virtudes de los que cabecearon, los adelantaron, eso no nos había pasado, y tenemos que trabajar”, añadió.


