A pocos días de la llegada del papa León XIV al Perú, el Callao ya cuenta con una monumental obra que celebra su visita. Un mural de 167 metros de largo y tres metros de alto despliega frente al mar una colorida secuencia de ilustraciones dedicadas al pontífice, su cercanía con la población y el vínculo construido con el país durante los años que vivió en territorio peruano.
La obra, impulsada por El Comercio, se encuentra frente a la estatua de 14 metros del papa León XIV, ubicada en el Parque del Niño “Gaelito”, en la salida de la Costa Verde hacia Chucuito. Su instalación culminó este lunes 2 de noviembre, luego de un proceso que comprendió desde la primera visita de reconocimiento al espacio hasta la conceptualización, ilustración, impresión y montaje de la pieza de gran formato.
La extensión es una de sus características más llamativas: sus 167 metros equivalen a más de una cuadra y obligaron a sus creadores a pensar cada elemento como parte de una composición capaz de mantener continuidad a lo largo de todo el recorrido.
“Hoy día ha culminado el proceso de instalación del mural. Quedan unos pequeños detalles, nada más de tensar un poco el lienzo, pero en sí ya está todo terminado”, explicó a El Comercio Víctor Aguilar, diseñador gráfico e ilustrador que forma parte del equipo de Arte del diario y es uno de los autores de la obra.
Víctor Aguilar y Giovanni Tazza, ilustradores de El Comercio, participaron desde la concepción de la propuesta y tuvieron que enfrentarse a una particularidad que terminó definiendo el proyecto: las proporciones del espacio disponible.
A diferencia de un muro convencional, donde la composición puede desarrollarse principalmente en altura, la superficie escogida frente al Parque del Niño “Gaelito” se prolonga horizontalmente durante 167 metros y alcanza apenas tres metros de alto.
“Al principio no nos dimos cuenta de cuán extenso era el lienzo para trabajar. Ese ha sido el reto, porque colocar elementos para que funcionen a lo largo de toda la extensión del mural era algo que se tenía que pensar bien”, señaló Aguilar.
Desde la conceptualización hasta la instalación transcurrieron alrededor de 40 días.
Los artistas desarrollaron la totalidad de las ilustraciones digitalmente mediante Adobe Fresco. El trabajo se realizó a escala para posteriormente trasladarlo a las dimensiones monumentales que requería la impresión.
“Lo trabajamos a escala para que se pudiera luego en imprenta amplificarlo al máximo”, explicó Aguilar.
La distancia desde la cual sería observada la obra también influyó en las decisiones gráficas. Los artistas debían calcular el tamaño de personajes y otros elementos para que fueran reconocibles tanto por quienes caminan junto al mural como por quienes lo contemplan desde más lejos.
El resultado utiliza colores intensos, figuras de grandes dimensiones y gruesos contornos negros sobre un fondo predominantemente celeste. La obra funciona como una extensa secuencia de escenas que acompaña al visitante a medida que recorre el muro.
En uno de los pasajes centrales aparece León XIV sonriente y con los brazos completamente extendidos. A su alrededor se reúnen ciudadanos mientras una de las figuras sostiene un cartel que proclama: “¡El Papa es peruano!”.
La posición del pontífice no es casual. Aguilar explicó que él y Giovanni Tazza buscaron representar gráficamente la cercanía que atribuyen a León XIV después de sus años de labor en el Perú.
“Tuvimos la idea con Giovanni de hacerlo al Papa tal como se le siente, una persona que se conecta bastante con el pueblo, que es muy humilde, tiene bastante acercamiento con la gente”, sostuvo.
La composición busca transmitir precisamente esa ausencia de distancia entre el pontífice y quienes lo rodean. Por ello, las personas avanzan hacia él mientras León XIV aparece dispuesto a recibirlas.
“Lo hemos colocado con los brazos extendidos, las manos extendidas, y la gente aproximándose a él, que se notara esa conexión que tiene él con la gente”, añadió el ilustrador.
A lo largo del recorrido aparecen también familias, niños, adultos y otros personajes que celebran la llegada del pontífice. En otra de las escenas, una multitud sostiene una gran pancarta amarilla en la que puede leerse “El Comercio con el Papa León XIV”.
Los autores del mural incorporaron elementos vinculados con el lugar donde se encuentra instalado y con las tradiciones religiosas del primer puerto.
Entre ellos destaca la Virgen del Carmen de la Legua, una de las representaciones que Aguilar considera especialmente significativas dentro de toda la composición.
“Mi parte favorita creo que es la procesión de la Virgen del Carmen de la Legua, porque es una imagen que representa bastante la tradición y la creencia, la religiosidad del Callao”, señaló.
La escena muestra la procesión aproximándose hacia el pontífice y busca establecer un encuentro visual entre una tradición profundamente ligada al Callao y la llegada de León XIV.
“Quería plasmar eso, la procesión, las tradiciones y la aproximación hacia el Papa”, agregó Aguilar.
De esta manera, la ubicación del mural deja de funcionar únicamente como soporte de la obra. El Callao se convierte también en parte de la historia que cuentan sus 167 metros.
En otro tramo se representa un tradicional puesto de periódicos cubierto por ejemplares de El Comercio. Frente a él aparecen ciudadanos leyendo el diario, mientras una mujer sostiene una edición cuya portada lleva la imagen de León XIV.
La escena se suma a otras referencias gráficas distribuidas a lo largo del mural y vincula la cobertura periodística de la visita papal con el recorrido visual de la obra.
La instalación forma parte de una iniciativa de El Comercio alrededor de la histórica llegada del pontífice y busca convertirse, además, en un espacio al que puedan acercarse las familias y visitantes durante los próximos días.
Aguilar explicó que el proyecto fue pensado para que las personas puedan acercarse, observar las ilustraciones y fotografiarse junto a ellas durante los días que rodean la llegada del Papa.
“La idea es esa, que venga la gente y se tome fotos, que forme parte de toda esta fiesta y de este acontecimiento, que es la llegada del Papa”, afirmó.
La posibilidad de incorporar posteriormente mensajes o frases de los visitantes también forma parte del concepto planteado alrededor de la obra, aunque la dinámica definitiva de esa participación deberá precisarse durante las siguientes actividades del proyecto.
A pocos días de su visita, el mural ya está listo para recibir a quienes quieran recorrerlo.


