Las lluvias de esta semana han vuelto a inundar calles y viviendas de Piura, perjudicar negocios y dificultar el tránsito. Los registros de precipitación varían entre localidades, pero algunos aniegos ocurrieron con acumulados relativamente modestos. Si las primeras lluvias ya provocan estos problemas, ¿qué sucederá cuando llegue el período de mayor intensidad?
El Enfen prevé lluvias superiores a lo normal en la costa norte durante los próximos meses y el verano del 2027, así como mayores caudales en varios ríos desde noviembre. También considera más probable que El Niño costero mantenga una magnitud extraordinaria hasta enero. Esta calificación se refiere al calentamiento del mar, no a la intensidad de cada lluvia. Pero la advertencia es suficientemente seria.
La vulnerabilidad de Piura tiene explicaciones concretas. Por ejemplo, el proyecto integral de drenaje para Piura, Castilla, Catacaos y Veintiséis de Octubre obtuvo viabilidad recién en junio. El drenaje del centro histórico, a cargo del Gobierno Regional, reporta El Comercio, acumula retrasos. Entretanto, las intervenciones de limpieza y descolmatación avanzan a ritmos distintos.
El Colegio de Ingenieros de Piura ha cuestionado expresamente la demora de los proyectos integrales de drenaje pluvial y ha exigido a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) explicar las razones de los retrasos. También pide evaluar técnicamente los sistemas alternativos de evacuación de aguas instalados en el centro de la ciudad, identificar sus deficiencias y acelerar la culminación de las calles intervenidas. El gremio advierte, además, que siguen pendientes reparaciones de defensas ribereñas. Son observaciones que requieren respuestas urgentes de las autoridades.
El costo de la imprevisión ya alcanza al comercio y al transporte. La continuidad de las lluvias amenaza además los accesos a zonas agrícolas, la circulación de mercancías y otras actividades productivas. El Gobierno ha desplegado motobombas y sistemas provisionales para evacuar el agua. Son acciones necesarias, pero que no reemplazan la infraestructura pendiente.
Tampoco basta con que el Gobierno de Keiko Fujimori atribuya los problemas a gestiones anteriores. La ANIN debe precisar cuándo avanzará el drenaje integral; el Gobierno Regional de Piura, explicar los retrasos de sus obras; y las municipalidades, asegurar el mantenimiento y la respuesta en los puntos críticos. La prevención exige acelerar lo que todavía puede ejecutarse antes del verano. Las lluvias actuales son una advertencia que no se puede desatender.


