Masiva marcha por el costo de vida en Francia degenera en violentos choques y daños a edificios públicos | Fuente: EFE
Una multitudinaria jornada de protestas en Francia degeneró este sábado en violentos disturbios urbanos, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, incendios en edificios gubernamentales y saqueos masivos en varias ciudades del país. Las movilizaciones, que reunieron a entre 550 mil y 800 mil manifestantes -según estimaciones oficiales y sindicales respectivamente-, integraron a estudiantes, centrales obreras, jubilados y simpatizantes del movimiento de los chalecos amarillos. Los focos de mayor tensión y violencia se concentraron en París, Marsella, Lyon, Limoges y Lille, dejando un saldo provisional de 1200 personas arrestadas y al menos 150 agentes de policía y gendarmería heridos en todo el territorio nacional.
Las manifestaciones tuvieron su origen en las protestas estudiantiles iniciadas a finales de septiembre en los liceos de la periferia norte de París, donde los alumnos denunciaron la falta de personal docente y el deterioro de las instalaciones escolares. Con el paso de las semanas, las demandas de los jóvenes convergieron con el malestar generalizado por la inflación, el encarecimiento de los combustibles y el anuncio del Gobierno sobre un plan de ajuste fiscal de 54 mil millones de euros para el presupuesto público.
Violencia urbana, saqueos a comercios e incendios en sedes públicas
A lo largo del sábado, grupos de personas enmascaradas y encapuchadas se desligaron de las marchas autorizadas y provocaron graves destrozos a la propiedad pública y privada. En la ciudad de Limoges, un ataque incendiario destruyó el histórico edificio del Ayuntamiento, construido a finales del siglo XIX, provocando el colapso de su cúpula y el tejado.Guillaume Guérin, alcalde de esta de esta última ciudad, condenó la destrucción del histórico edificio aunque garantizó la continuidad operativa de la institución."No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es [...] Han destruido un edificio que los habitantes de Limoges aman, pero no han destruido el servicio público. Es un monumento que quema, pero no la República", manifestó.
El edificio del Ayuntamiento de Limoges en llamas. | Fuente: EFE
De igual forma, en Marsella y Lille se registraron asaltos e irrupciones en las sedes municipales, mientras que en Lyon se produjo el saqueo e incendio de la oficina de turismo de la Plaza Bellecour.En París, la violencia afectó a diversos barrios y avenidas principales, donde el mobiliario urbano fue vandalizado y se prendió fuego a vehículos y maquinaria de construcción. Según el recuento de las cadenas de televisión TF1-LCI, se contabilizaron al menos 270 comercios saqueados en todo el país, afectando a tiendas de tecnología, perfumería, indumentaria de lujo y locales de alimentación.Asimismo, según imágenes verificadas por BBC Verify, en la ciudad de Grenoble un grupo de hombres enmascarados tomó un tren turístico y lo condujo por una calle estrecha del centro urbano hacia la posición de varios agentes antidisturbios.Además, según informó el periódico Le Progrès, un joven de 20 años sufrió la amputación de su mano derecha en la localidad de Saint-Étienne tras la explosión de un artefacto pirotécnico durante los enfrentamientos.En París, el alcalde Emmanuel Grégoire describió el panorama tras los disturbios como un escenario de "calles enteras metódicamente arrasadas".
La respuesta del GobiernoPara contener la alteración del orden público, el Ministerio del Interior desplegó un contingente de 10 mil policías y gendarmes en todo el territorio, asignando 5000 efectivos a la capital.Las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos, camiones cisterna con cañones de agua y granadas aturdidoras para dispersar las concentraciones no autorizadas e impedir el avance de los grupos violentos hacia edificios estratégicos como el Palacio del Elíseo.El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, calificó los sucesos de este sábado como "actos de violencia urbana de una gravedad inaudita". Mientras que el ministro de Educación condenó el uso de la violencia como parte del reclamo de reivindicaciones sociales. "La República se basa en el respeto al estado de derecho, por parte de todos, en todas las circunstancias. Incendiar, destruir, saquear, robar: nada, absolutamente nada justifica esta violencia", dijo. Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron condenó la ola de vandalismo desatada al margen de las movilizaciones y garantizó la acción del aparato judicial contra los responsables de los destrozos en edificios públicos y locales comerciales."Quienes han destrozado, atacado tanto prefecturas como comercios, saqueado incluso nuestros ayuntamientos serán perseguidos y castigados", advirtió el mandatario.
"Quienes han destrozado, atacado tanto prefecturas como comercios, saqueado incluso nuestros ayuntamientos serán perseguidos y castigados", | Fuente: EFE
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