El Día Nacional del Cuy, que se celebra cada segundo viernes de octubre, pone en valor la crianza ancestral de este animal y su importancia en la alimentación, la cultura y la economía de numerosas familias peruanas. En 2026, la fecha se conmemora este viernes 9 de octubre, con una gastronomía que demuestra cómo un ingrediente tradicional puede convertirse en protagonista de recetas regionales y propuestas contemporáneas. La pachamanca, el cuy chactado y el picante de cuy son algunas de las preparaciones que mantienen viva esta herencia culinaria.
¿Por qué se celebra el Día Nacional del Cuy?
Cada segundo viernes de octubre, el Perú celebra el Día Nacional del Cuy para destacar su riqueza genética, consumo tradicional y contribución a la seguridad alimentaria. Este 2026, la conmemoración corresponde al 9 de octubre y pone en primer plano un ingrediente que acompaña tanto las mesas familiares como las celebraciones regionales. Su versatilidad permite encontrarlo en preparaciones ancestrales y en propuestas de cocina fusión.
La carne de cuy destaca por su aporte de proteínas. Según los datos del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición del Instituto Nacional de Salud citados por Andina, contiene 20,3% de proteína y 1,6% de grasa. También aporta hierro, zinc y vitaminas del complejo B. Estas cifras corresponden a la composición de la carne, no necesariamente al plato terminado, cuyo contenido cambia según los acompañamientos y la forma de preparación.
¿Por qué la carne de cuy es considerada un alimento nutritivo?
Además de su presencia en la cocina peruana, el cuy destaca por su composición nutricional. Según datos del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición del Instituto Nacional de Salud (INS), citados por la Agencia Andina, la carne de cuy contiene proteínas, minerales y vitaminas del complejo B. Estas características la convierten en una alternativa alimentaria que puede contribuir a una dieta variada, aunque sus beneficios dependen también de las porciones, los acompañamientos y el método de preparación.
Entre sus minerales figuran el hierro, el zinc, el calcio y el fósforo, mientras que entre sus vitaminas destacan la tiamina, la riboflavina y la niacina. Su contenido de grasa también es relativamente bajo en comparación con algunas carnes, de acuerdo con las tablas nutricionales citadas por el INS. Sin embargo, el aporte final del plato puede cambiar considerablemente si se prepara frito, se acompaña con salsas abundantes o se sirve con otros alimentos.
Del cuy chactado a la pachamanca: los platos más representativos
Uno de los grandes clásicos es el cuy chactado, asociado con la gastronomía arequipeña. Su nombre hace referencia a la técnica de cocinar la carne bajo presión, tradicionalmente con una piedra, hasta obtener una textura crujiente. Suele servirse con papas doradas, maíz y salsas elaboradas con ajíes o hierbas aromáticas como el huacatay. Otra preparación emblemática es la pachamanca, en la que el cuy puede cocinarse junto con otras carnes, papas, camote, choclo y habas, utilizando piedras previamente calentadas.
En distintas zonas andinas también se disfruta el picante de cuy, que combina carne sazonada con una salsa de ají amarillo, ají panca y maní, además de papas doradas. Otra opción es el adobo de cuy, preparado con ingredientes como ajo, ají panca y vinagre o chicha de guiñapo. Estas recetas muestran cómo los ingredientes locales, las técnicas tradicionales y los gustos de cada región han dado forma a distintas maneras de disfrutar este producto.
Chi jau cuy: la fusión que une la cocina andina y la china
La versatilidad de este alimento también ha llegado a la cocina fusión. Una muestra es el chi jau cuy, una propuesta creada en el chifa San Joy Lao que adapta el clásico chijau kay, normalmente elaborado con pollo, mediante el uso de carne de cuy. La preparación incluye trozos fritos y una salsa con ingredientes como sillao, salsa de ostión, hoisín, ajíes y cebolla china, generalmente acompañados de arroz chaufa.
La celebración del Día Nacional del Cuy recuerda que este alimento es mucho más que un plato festivo: forma parte de la identidad culinaria del Perú y de las prácticas productivas de numerosas comunidades. Desde las recetas tradicionales transmitidas entre generaciones hasta las propuestas que incorporan influencias de otras cocinas, el cuy continúa ocupando un lugar destacado en la gastronomía nacional. La fecha también invita a reconocer el trabajo de los criadores y el valor cultural de una especie vinculada históricamente con los Andes peruanos.


