Once personas fueron detenidas durante un operativo realizado por la Policía Nacional y el Ministerio Público contra la presunta organización criminal ‘Los Intocables del Centro’, investigada por robos, hurtos agravados, receptación y delitos informáticos. Las intervenciones se desarrollaron de manera simultánea en Junín, Lima y Cerro de Pasco, como parte de una investigación que llevaba aproximadamente dos años.
Entre los intervenidos figura un suboficial de segunda de la PNP que integraba el Escuadrón de Emergencia de Huancayo. Las autoridades investigan a los presuntos miembros de la organización por su posible participación en el robo de pertenencias y la comercialización de teléfonos celulares de origen ilícito. El operativo incluyó el allanamiento de 28 inmuebles.
Suboficial del Escuadrón de Emergencia de Huancayo fue detenido en Cerro de Pasco
El agente identificado como Luis Vilcahuamán Orellana, conocido con el alias de ‘Jefaso’, fue capturado en Cerro de Pasco, donde realizaba servicios particulares para una empresa minera, según la información policial. Su detención forma parte de las diligencias contra la presunta red criminal y será investigado conforme a las disposiciones legales correspondientes.
De acuerdo con las autoridades, la investigación contemplaba órdenes de detención preliminar para 13 personas, de las cuales once habían sido capturadas hasta el último balance difundido. Las diligencias estuvieron a cargo de la Fiscalía Especializada contra la Criminalidad Organizada y unidades especializadas de la Policía Nacional.
Así habría operado ‘Los Intocables del Centro’ para robar celulares y otras pertenencias
Según la investigación policial, los integrantes de la presunta organización buscaban víctimas en discotecas y otros establecimientos nocturnos. Allí, habrían utilizado a mujeres para convencer a algunas personas de trasladarse a hostales o inmuebles, donde presuntamente les suministraban sustancias que reducían su capacidad de reacción y aprovechaban para sustraer celulares, joyas y tarjetas bancarias.
Las pesquisas también apuntan a la participación de taxistas que, presuntamente, trasladaban y abandonaban a las víctimas en diferentes lugares. Después de los robos, los teléfonos pasaban a manos de personas con conocimientos técnicos que habrían alterado sus características para facilitar su posterior comercialización en el mercado informal.


