El turismo receptivo peruano sigue en recuperación, pero con cierta desaceleración en el esperado despegue, teniendo a Machu Picchu como cuello de botella por la venta de entradas. En ese contexto, LimaTours —con operación propia en el circuito del sur peruano y con una red de 150 hoteles conectados en línea— avanza con una velocidad distinta. En 2026, al cumplir 70 años de operación, anota un récord de ventas y toma impulso para ir detrás de nuevos mercados emisores de turistas y diversificar aún más su portafolio de destinos locales.
José Pedraza, gerente general de LimaTours, destacó que este año vienen creciendo 25% frente al periodo prepandemia. Respecto al año pasado, el avance es de alrededor de 5%, a pesar de las vicisitudes con las entradas a Machu Picchu (Cusco).
En la actualidad, explicó que el público de la empresa es casi 100% internacional, con un canal básicamente B2B. El principal mercado emisor es Estados Unidos (EE. UU.), seguido de Reino Unido que ha crecido de forma sostenible, además de Francia, España, Italia y; en Latinoamérica, México, Brasil y Argentina. El nuevo frente es Lejano Oriente.
La empresa reporta muy buena presencia y crecimiento de turistas de India, China, Taiwán y Japón, y requerimientos desde Singapur y Filipinas. Es un público que pide estadías más largas —12 a 15 días frente a siete días de los estadounidenses y 10 días de promedio— y que muchas veces pide combinaciones multidestino con Bolivia, Ecuador, Argentina y Colombia, que hoy atienden con partners en cada país.
Para capitalizar esa demanda, la empresa está activa en diferentes mercados del mundo con más de 21 personas. En los próximos meses, participarán en ferias globales y seguirán estableciendo relaciones directas con otros actores del mercado para atraer más turistas. Sin embargo, reconoció que la conectividad aérea todavía es un freno.
Al respecto, admitió que la operación de vuelos directos es compleja por la distancia, pero sí podrían impulsarse vuelos con una escala en cualquier país.
“Uno va a otros países y ve chinos por todos lados, japoneses por todos lados. Todavía no pasa en el Perú, pero va a pasar. Lo que necesitamos es también conectividad de más líneas aéreas que vengan al Perú, sobre todo de líneas aéreas de todo lo que es el Lejano Oriente. Una vez que hagan eso, el Perú se dispara definitivamente”, anotó.
Frente a ese público, Perú compite en la región con Argentina, Chile, Colombia, Guatemala y Costa Rica, que vienen haciendo bien las cosas, en su punto de vista.
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Nuevos destinos más allá de Machu Picchu: Choquequirao, Huancaya y el norte virgen
El segundo frente de crecimiento del turismo y LimaTours será romper la dependencia de Machu Picchu. Para Pedraza, Perú sigue siendo dependiente de esa maravilla del mundo como hace 30 años, solo con algunas novedades como la apertura de la Montaña de Siete Colores.
Para cambiar esa realidad, el ejecutivo ve un antes y después con Choquequirao, el también llamado “segundo Machu Picchu”, cuya apertura y promoción esperan pronto. A esos destinos, suma su división de aventura —con sitios como Huaraz, Camino Inca tradicional, Salkantay y otros— que promueve lugares posicionados al nivel de Nepal o Canadá, y un concepto de camionetas 4x4 para sitios donde no va nadie.
Entre los que lugares ya impulsa, destacó destinos como Huancaya, Vilca y la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas (región Lima), a donde llega en vehículos 4x4, casi sin oferta hotelera, pero con una gastronomía natural. De igual manera, resaltó el caso de Millpu, en Ayacucho.
“Vemos con muy buenos ojos lo que se viene realizando y ojalá que promuevan Choquequirao, yo creo que el turismo en el Perú se va a dividir en antes y después. Siempre hay rutas nuevas, nuevos descubrimientos, pero todavía el Perú depende de Machu Picchu”, remarcó Pedraza.
Añadió que el norte peruano —Trujillo, Chiclayo y otras regiones— y la selva siguen vírgenes para el consumidor final de países lejanos. El objetivo es diversificar no solo destinos sino actividades: aventura, naturaleza, gastronomía.
Operación con hoteles y servicios de transporte
La operación de LimaTours se sostiene con aliados estratégicos. En Cusco, tienen cuatro vehículos propios, así como flota en Puno, pero se apoyan en transportistas exclusivos para atender el mayor volumen de turistas. Con hoteles, trenes y proveedores, mantienen una relación win-win y conectividad tecnológica. Así, no planean tener hoteles propios para no competir con sus aliados.
“Yo prefiero dedicarme a lo que sabemos hacer. La hotelería es otra habilidad. Es tanta la variedad de hoteles que hay en el país y cada vez hay más, es mejor aliarte bien y dedicarte a lo que sabes hacer”, subrayó Pedraza.
De cara al próximo año, el futuro de LimaTours mantiene la esencia de personalización y atención personal, relación de amistad con clientes, pero con la tecnología como nuevo pilar: digitalización e inteligencia artificial para facilitar transacción, eliminar procesos sin valor y dedicarse a consultoría y expertise del destino.
DATO
El perfil de los turistas es distinto y exige productos a medida. El visitante japonés y el chino pasan momentos cortos en cada sitio, toman fotos y continúan. El estadounidense quiere aprender y vivir una experiencia de alto nivel. El europeo busca experiencia real, restaurantes tradicionales o un hotel boutique auténtico.


