Durante años, Lionel Messi fue una certeza. Bastaba con verlo entrar a una cancha para entender que el fútbol podía ser distinto. Ahora que el 10 se retiró de la selección argentina, queda la tarea de explicar una carrera demasiado grande para cualquier definición. Quizá la mejor manera sea volver a las palabras de quienes lo vieron, lo estudiaron o simplemente entendieron lo que significó. Y todos lo dijeron en diversas entrevistas con El Comercio.
Fernando Signorini, histórico preparador físico de la Albiceleste, encontró una manera de explicar su esencia: “Él juega para pasarla bien. Juega para que lo recuerden. Y está cerca a la perfección del juego. Maneja como nadie la distancia, el tiempo y el engaño que en el fútbol son fundamentales. Se sabe dosificar, sabe cuándo sí y cuándo no a los esfuerzos. Es un jugador extraordinario”.
Joan Gaspart, expresidente del Barcelona y dirigente que impulsó su primer contrato, lo ubicó en la cima: “Messi es el mejor jugador de la historia. Mi padre decía que era (Ladislao) Kubala, mi abuelo decía que era (José) Samitier, y yo que vi jugar a Di Stéfano y Pelé, puedo decir que Leo hoy es el mejor del mundo”. Franco Baresi, leyenda del fútbol italiano, fue todavía más breve: “Maradona y Messi. Porque cada uno, en su propio fútbol, fue el número uno”.
Y su grandeza no terminó en las canchas. Sammy Sadovnik describió el impacto que provocó su llegada a Estados Unidos: “Desde que Messi llegó en el 2023, ha habido un antes y un después para la liga (MLS). En Miami hay una ‘mesimanía’ total. Messi llena estadios de la NFL para 90 mil personas cuando su equipo suele jugar para 20 mil. Es una revolución absoluta”.
Pero quizá la dimensión de una leyenda también se mide por lo difícil que resulta imaginar su reemplazo. Claudio Vivas lo resumió así: “No hay una cantidad de años exacta, pero la realidad es que no hay otro Messi. Argentina sigue sacando muy buenos jugadores y el entrenador ha sido inteligente al llevar ocho jugadores jóvenes para el cambio generacional. Pero por el momento, otro Messi no va a haber por mucho tiempo; son jugadores que nacen y se hacen. Habrá que pensar en armar un equipo que funcione sin un Messi dentro del once ideal”.
Claudio Gugnali, asistente de Alejandro Sabella en Brasil 2014, habló del Messi capitán: “Messi es un poco el líder de este grupo, ya lo fue en el 14, lo fue en el 18 y lo fue en el 22. Es el capitán, es la persona que todos admiran y bueno, creo que es un líder que además de jugar muy bien al fútbol, pregona con el ejemplo porque es humilde, sumiso y se hace respetar y lo quieren todos sus compañeros”.
Diego Fucks, reconocido periodista argentino, puso en palabras aquello que ahora sienten millones: “A veces me pregunto cómo era mi vida cuando Leo hizo tal cosa o aquel otra. Todo eso empieza va a aparecer en la cabeza cuando Leo diga que no juega más”.
Alejandro Wall, periodista y escritor argentino, dejó una imagen definitiva: “Existe el riesgo de los ídolos que “estiran el chicle”, pero pase lo que pase, su imagen levantando la copa en Qatar es imborrable”. Esa fotografía, con la Copa del Mundo entre las manos, terminó convirtiéndose en el último gran capítulo de una historia que Argentina esperó durante décadas.
Javier Saviola, compañero y compatriota, lo dijo desde la memoria de quien compartió cancha con él: “Messi ha sido un referente y creo que no se va a repetir, un jugador de ese calibre, de esa magnitud, que lo ha logrado todo y ha roto todos los récords”.
Y Verónica Brunati cerró cualquier intento de comparación: “Creo que no hay ningún jugador que esté preparado para tomar la posta de Messi porque es el mejor jugador de la historia. Y tampoco creo que sea justo ponerle esa mochila a algún jugador. No creo que ninguno pueda ser comparado y puesto al nivel de Leo”.
Diez voces en El Comercio. Diez maneras de mirar al mismo futbolista. Todas conducen al mismo lugar: Messi no fue solamente un jugador. Fue una época. Y ahora que su historia con la camiseta argentina llegó al final, queda lo más difícil: aprender a mirar el fútbol sin esperar que, en cualquier momento, aparezca el 10 para hacerlo todo posible.
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