Noviembre será un mes de intensa actividad para Cusco. La región no solo recibirá la visita del Papa León XIV, sino que también será sede de la edición 64 de la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2026, que regresará al Valle Sagrado de los Incas después de tres años. Para esta edición se espera la llegada de aproximadamente más de 1,000 participantes a Urubamba, quienes asistirán a las ponencias de más de 35 líderes y especialistas. Pero ¿cuál será el impacto económico que dejará este encuentro empresarial en la región? ¿Cuánto se estima que gastará cada participante durante su estadía?
José Santoyo Vargas, presidente de la Cámara de Comercio de Cusco, estimó que el desarrollo de CADE 2026 generará un movimiento económico cercano a los S/ 38 millones (US$ 11.05 millones) en Cusco, durante los cinco días del encuentro que comprenden la jornada previa, el encuentro empresarial y el día posterior. “La acogida de esta edición de CADE ha sido muy rápida y todos los espacios disponibles se han cubierto. Esto demuestra la importancia del evento y la capacidad que tiene Cusco para recibir encuentros empresariales de esta magnitud”, aseveró a Gestión.
El impacto económico proyectado comprende principalmente los servicios de alojamiento, alimentación, traslados y otras actividades turísticas vinculadas con la llegada de los ejecutivos y participantes al Valle Sagrado.
Otro de los efectos que se espera durante el encuentro empresarial es el incremento de la ocupabilidad hotelera en el Valle Sagrado. Santoyo Vargas indicó que, históricamente, esta zona registra una ocupación media anual inferior al 30%; sin embargo, la llegada de los participantes de CADE permitiría elevar este indicador.
“Con esta actividad yo creo que vamos a poder llegar hasta un 40% a 45% de ocupabilidad en el Valle Sagrado”, proyectó.
El reto: atraer a un mayor número de turistas
Pese a las expectativas que genera CADE 2026, Cusco todavía enfrenta el desafío de recuperar sus niveles de turismo receptivo previos a la pandemia. En detalle, la región aún registra una brecha aproximada del 15%, equivalente a cerca de 400,000 turistas extranjeros que todavía no han regresado al destino.
“La baja ocupabilidad hotelera del Valle Sagrado responde, entre otros factores, a la sobreinversión en infraestructura de hospedaje y a las dificultades que han afectado la actividad turística vinculada a Machu Picchu (vinculada a las dificultades para la compra de entradas a la ciudadela inca)”, esbozó.
En ese contexto, CADE 2026 representa una oportunidad para atraer a un perfil de visitante con mayor capacidad de gasto. Así, la Cámara de Comercio proyectó que cada ‘cadeísta’ desembolsará entre S/ 2,800 y S/ 3,200 durante toda su estadía en el Valle Sagrado, monto que comprende alojamiento, alimentación y otros gastos relacionados con su visita.
Más allá del movimiento económico que generará el encuentro empresarial durante sus días de realización, Santoyo destacó la posibilidad de que los productores regionales aprovechen la llegada de empresarios y ejecutivos para exhibir su oferta y establecer contactos comerciales.
Como antecedente, recordó que durante CADE 2023 se organizó una pequeña feria de producción regional en la que se presentaron productos agroindustriales como café, cacao y achiote. “Es una muy buena vitrina para hacer negocios con los ejecutivos que llegan”, sostuvo.
Falta infraestructura para eventos MICE en Cusco
Otro de los desafíos pendientes es fortalecer la infraestructura destinada al turismo MICE (reuniones, incentivos, congresos y exposiciones). En concreto, el vocero indicó que Cusco carece de espacios físicos adecuados para encuentros empresariales de gran magnitud.
“La ventaja de Cusco es que tiene una infraestructura de hospedaje y alimentación ya consolidada. Lo que nos falta como región son los espacios físicos para poder realizar este tipo de eventos, por ejemplo, centros de convenciones”, remarcó.
Ante ello, ya existe una propuesta del Buró de Convenciones de Cusco para implementar un domo móvil en un terreno del Gobierno Regional, ubicado en la zona de Sacsayhuamán. El proyecto contempla una capacidad para más de 2,000 personas y una inversión aproximada de S/ 3 millones. Sin embargo, la iniciativa permanece paralizada debido a la falta de una decisión del actual Gobierno Regional para concretar un convenio que permita utilizar el terreno y ejecutar la inversión.
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“Esperemos que el próximo gobierno regional tenga interés en esta propuesta para que Cusco pueda atraer este tipo de eventos MICE, que realmente movilizan muy bien la economía”, manifestó.
Para Santoyo, desarrollar este segmento permitiría complementar la oferta turística tradicional de Cusco y ampliar la estadía de los visitantes, quienes podrían aprovechar su participación en una convención para conocer otros atractivos de la región.
Sin embargo, la falta de espacios adecuados también representa un costo adicional para los organizadores de CADE 2026, quienes deberán implementar infraestructura temporal en Vidawasi, (Urubamba) donde se desarrollará el evento empresarial.
¿Cuánto costará implementar la infraestructura para CADE 2026?
Para la Cámara de Comercio de Cusco, el acondicionamiento de los espacios para albergar el foro empresarial demandaría una inversión aproximada de S/ 2 millones (US$ 581,000). Este monto estaría destinado al montaje de un auditorio con capacidad para alrededor de 1,000 asistentes y una zona de exhibición para las empresas participantes.
“Van a armar un auditorio para CADE, exclusivo para los cadeístas, porque los espacios que tienen en Vidawasi son pequeños, para unas 200 personas”, anotó.
Santoyo precisó que estas estructuras deberán ser trasladadas e instaladas especialmente para el encuentro. El proceso demandaría aproximadamente una semana antes del evento y otra después para su desmontaje, por lo que la infraestructura permanecería entre 20 y 30 días en el lugar.
“Esta es infraestructura que se alquila, se moviliza y se tiene que armar”, acotó.


