La ilusión de convertirse en padres estaba acompañada de planes, expectativas y sueños que comenzaron a construir desde que supieron que esperaban una niña. Sin embargo, lo que debía ser uno de los capítulos más felices de sus vidas terminó convirtiéndose en una experiencia que jamás imaginaron enfrentar. El actor mexicano Luis Ernesto Franco y su esposa, la modelo Roza Laven, comunicaron el fallecimiento de Leila, la hija que esperaban juntos, luego de recibir un complicado diagnóstico médico durante el embarazo. La pequeña murió a las 23 semanas de gestación, dejando a sus padres frente a una despedida prematura que decidieron compartir públicamente a través de un emotivo testimonio en redes sociales.
Luis Ernesto Franco y Roza Laven recibieron un diagnóstico que cambió sus vidas
La noticia que transformó el rumbo de la gestación llegó alrededor de la semana 20, cuando los doctores llegaron a la conclusión que la recién nacida tenía hidropesía fetal. Se trata de una condición que lleva a una acumulación exagerada de líquido en distintas partes del cuerpo del feto y que puede comprometer seriamente su supervivencia. La pareja tuvo que asimilar un pronóstico devastador en una etapa en la que todavía imaginaba cómo sería conocer a su hija. Roza recordó aquel instante con una frase que resume la crudeza de lo que escucharon durante la consulta médica: “A nuestra bebé le diagnosticaron hidropesía fetal y nos dijeron que no lo lograría”.
La modelo también reconoció que hacer pública una vivencia tan personal no estaba entre sus planes. No obstante, decidió contar lo sucedido porque considera que el duelo no es una experiencia ajena o excepcional, sino una realidad que atraviesa a numerosas familias y que muchas veces se vive en silencio. “No es una historia que alguna vez pensé que compartiría; sin embargo, el duelo es una historia que nos toca a cada uno de nosotros”, manifestó en la publicación conjunta que realizó con el actor.
El nombre de Leila y los recuerdos que decidieron construir durante el embarazo
Después de conocer el diagnóstico, Roza intentó encontrar una manera de protegerse ante la posibilidad de perder a su hija. Según relató, comenzó a tomar distancia emocional del embarazo, evitó imaginar demasiado el futuro e incluso recurrió a prendas holgadas para no concentrarse constantemente en los cambios de su cuerpo. Era su manera de afrontar una situación para la que ninguna preparación parecía suficiente.
Sin embargo, escuchar el relato de otra mujer que había pasado por una circunstancia semejante provocó un cambio en su perspectiva. A partir de entonces, junto a Luis Ernesto, decidió que no quería pasar el tiempo que les quedaba esperando únicamente el desenlace. Ambos optaron por involucrarse plenamente en la experiencia, darle un nombre a su pequeña y aprovechar cada instante que todavía podían compartir con ella. Así, Leila dejó de ser solamente la bebé que esperaban para convertirse en una presencia profundamente importante en sus vidas, alrededor de la cual comenzaron a construir recuerdos.
“Pudimos sostenerla en brazos”: la despedida de su pequeña hija
Con la esperanza de encontrar alguna alternativa, los esposos buscaron una segunda opinión médica en Texas. Sin embargo, las evaluaciones realizadas confirmaron la severidad de la situación y las dificultades que enfrentaba la pequeña. La noticia volvió a ponerlos frente a una realidad dolorosa, mientras intentaban aprovechar el tiempo que tenían para prepararse emocionalmente para una despedida que nunca habían querido imaginar.
Finalmente, Roza dio a luz a las 23 semanas de gestación. Aunque el encuentro con Leila fue mucho más breve de lo que habían soñado, ambos pudieron conocerla, abrazarla y despedirse de ella. La modelo describió ese instante con unas palabras que conmovieron a quienes conocieron su historia: “A las 23 semanas, di a luz a nuestra pequeña niña. Pudimos sostenerla en brazos y despedirnos de la manera más digna posible”. Fue el momento que marcó el final de la espera y el comienzo de un duelo que ahora deberán afrontar como familia.
El mensaje de Luis Ernesto Franco en medio del duelo familiar
Por su parte, el actor mexicano también dedicó unas palabras a Leila y expresó el cariño hacia su esposa durante todo el proceso. Su mensaje estuvo marcado por el amor hacia la pequeña y el reconocimiento a Roza por la manera en que enfrentó las circunstancias, desde el diagnóstico hasta el momento de la despedida.
La publicación de ambos recibió numerosas muestras de cariño de seguidores y figuras del contexto artístico, quienes les hicieron llegar mensajes emotivos. En medio de ese acompañamiento, Luis Ernesto Franco y Roza Laven decidieron recordar a su hija no solamente desde el dolor de su partida, sino también desde el vínculo que lograron construir durante aquellas 23 semanas. Leila no llegó a compartir una vida entera con sus padres, pero su paso por ella dejó una huella que ambos eligieron hacer visible al contar su historia.


