El Congreso de los Diputados de España tumbó este viernes los dos decretos de vivienda del gobierno de Pedro Sánchez, una derrota parlamentaria que golpea al Ejecutivo y que se produce en plena ola de protestas por la crisis habitacional. El primero de los textos fue rechazado por 178 votos en contra y 172 a favor, mientras el segundo obtuvo 184 en contra y 166 a favor. Los diputados del Partido Popular, Vox y Junts votaron en contra de ambas iniciativas.
El primer decreto, aprobado el martes por el Consejo de Ministros, incluía la renovación automática de los contratos de alquiler, restricciones a los desahucios de inquilinos vulnerables y limitaciones a la compra de inmuebles por parte de los llamados "fondos buitre". El segundo introducía la prórroga indefinida de los alquileres, una medida que apenas estuvo vigente dieciséis horas.
El ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, afirmó que los diputados que votaron en contra se equivocaron "gravemente" y "pagarán este error político en las urnas". La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, aseguró tras la sesión que su Gobierno "siempre mira hacia adelante y va a seguir peleando". El presidente Sánchez intervino minutos antes de la votación para pedir a los grupos que fueran "valientes" y "coherentes", y advirtió que "el daño a nuestro país será inmenso" si las medidas decaían.
Protestas exigen respuestas ante la crisis habitacional
Miles de personas concentradas en los alrededores del Congreso siguieron la sesión desde el exterior. Al conocerse el resultado, lanzaron gritos de "¡Vergüenza, vergüenza!" y llamados a una "huelga general". La movilización partió de la Puerta del Sol, donde desde hace más de una semana se mantiene una acampada para reclamar soluciones a la crisis de vivienda en España.
El detonante de las protestas fue el desahucio de Maricarmen Abascal, una madrileña de 87 años obligada a abandonar el piso donde vivía desde hacía siete décadas. Su vivienda fue adquirida por una empresa de inversión que pretendía subirle el alquiler un 275%. El caso convirtió a la octogenaria en un símbolo de la crisis habitacional y provocó acampadas en Madrid y otras ciudades.
David Llamas, un informático de 26 años que aún vive con sus padres por los altos precios del alquiler, dijo a la AFP que "se veía un poco venir, pero bueno, hay que lucharlo igualmente". Según el Banco de España, el país arrastra un déficit de unas 700.000 viviendas.
La portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, anunció que la acampada en la Puerta del Sol se mantendrá. "Es el tiempo de la política de la gente y de hacer política valiente desde la calle", declaró Del Río, quien destacó que ha habido un "estallido de poder popular" que ya es "imparable".
Sánchez analiza un posible adelanto de elecciones
Tras la derrota parlamentaria, el presidente del Gobierno abrió un periodo de análisis y reflexión con el objetivo de decidir si adelanta las elecciones generales, previstas en un principio para 2027. Fuentes del Ejecutivo señalaron que hay que estudiar qué se puede hacer de cara a recuperar las medidas incluidas en los decretos y resolver el problema de la vivienda. Aunque no se descarta la posibilidad de unos comicios, afirman que en este instante no se está "en esa pantalla".
Si Sánchez optara por un adelanto electoral en la fecha más cercana posible, tendría que anunciar el próximo lunes 5 de octubre la convocatoria de las generales. Al día siguiente se publicaría el decreto de disolución de las Cortes en el Boletín Oficial del Estado y los españoles acudirían a las urnas 54 días después, el 29 de noviembre. Si decide que la legislatura continúe, el Gobierno sostiene que con la mayoría existente en el hemiciclo se puede seguir gobernando y legislando.
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, urgió a Sánchez a poner fecha a las elecciones "lo antes posible" y lo acusó de utilizar el problema de la vivienda para hacer "maniobras electorales". "Las únicas salidas decentes y democráticas son la convocatoria de elecciones y que no se guarde mucho más la fecha", afirmó Feijóo en una rueda de prensa en el Congreso. El líder de Vox, Santiago Abascal, también pidió comicios: "Cuanto antes sean las elecciones, mejor, pero que sean transparentes, que sean libres y que no haya trampas".
Fuentes de Sumar, obtenidas por la agencia EFE, confirmaron que el Gobierno evalúa ya cuál es el mejor momento para convocar las generales. Reconocieron estar "exhaustos", pero pidieron no apresurarse. En Sumar no tienen claro que la movilización en la calle se traduzca necesariamente en un "elemento de fuerza" electoral.
La acampada de Sol anuncia más movilizaciones
El Sindicato de Inquilinas mantendrá la acampada en la Puerta del Sol ante la decisión del Congreso. Su portavoz, Alicia del Río, criticó a los partidos de derechas que votaron no a los decretos y a las formaciones de izquierda que no han sido capaces de solucionar los problemas de vivienda. "No sabemos lo que ha decidido el señor Pedro Sánchez, sabemos lo que ha decidido la calle, y ya dijimos que si el Gobierno progresista no era capaz de sacar un decreto de mínimos, el Gobierno no tiene futuro", señaló.
Entre los acampados cunde la decepción, pero la movilización se intensifica. "Hay rabia porque era lo mínimo, con lo que no estaba del todo satisfecho, y ni siquiera lo mínimo se hace", declaró a RTVE Marcelo, estudiante de 19 años. María, una de las manifestantes, dijo que "literalmente no entendemos que Junts vote que no. Se partió el decreto en dos, y el primero tenía el nombre de Junts".
El Sindicato de Inquilinas ya mantiene reuniones con centrales sindicales para organizar una huelga general.
