La oferta pública inicial (OPI) de Anthropic PBC deja al descubierto los extremos del modelo de negocio del auge de la inteligencia artificial, valorado en varios billones de dólares: un crecimiento extraordinario acompañado de incertidumbre sobre la demanda y el gasto necesario para seguir desarrollando la tecnología. La startup, que presentó públicamente el lunes la documentación para su OPI, se encamina a ser la primera gran empresa de Estados Unidos dedicada exclusivamente a desarrollar software de IA en debutar en bolsa.
La documentación demuestra que los productos de Anthropic generan miles de millones de dólares en ventas al año, pero también plantea difíciles interrogantes sobre sus enormes pérdidas, la intervención del gobierno y la posibilidad de daños catastróficos propios de los desarrolladores de IA de vanguardia.
Con apenas cinco años de existencia, se espera que Anthropic recaude más dinero en su OPI que cualquier otra empresa en la historia y supere a Berkshire Hathaway Inc. en valor de mercado. Su valoración se disparó desde US$ 183,000 millones hace poco más de un año hasta US$ 965,000 millones en su ronda más reciente, y las primeras estimaciones apuntan a que la compañía podría valer casi US$ 2 billones una vez que salga a bolsa, lo que generaría enormes ganancias incluso para empleados e inversionistas que entraron relativamente tarde en la empresa.
Su desempeño en bolsa podría consolidar o hacer tambalear la confianza de Wall Street en el auge de la IA, en momentos en que los inversionistas están cada vez más preocupados por la ola de endeudamiento que lo sustenta. Más que cualquier otra empresa, Anthropic y su principal rival, OpenAI, han marcado el ritmo del desarrollo mundial de la IA. Anthropic también se ha situado en el centro de una compleja red de inversiones interconectadas de los principales fabricantes de chips y proveedores de servicios en la nube que están ayudando a sostener todo el sector y la economía de EE.UU.
“Esta será realmente la primera gran oportunidad para que los inversionistas inviertan directamente en la empresa que está impulsando la economía de la IA”, dijo Gil Luria, jefe de investigación tecnológica de DA Davidson. “Es de una importancia monumental”.
Al mismo tiempo, la OPI de Anthropic podría definir las perspectivas de toda una generación de startups de IA. Se prevé que canalice más capital hacia el ecosistema mediante lo que promete ser un acontecimiento de creación de riqueza casi sin precedentes y que abra las compuertas para que otras compañías salgan a bolsa en los próximos meses, tras un período de parálisis en el mercado de OPI.
Como muestra de la influencia de Anthropic, inversionistas acudieron este mes a sus oficinas de San Francisco para escuchar a los ejecutivos exponer su visión, mientras un pequeño grupo de manifestantes se congregaba afuera y pedía “bloquear la OPI” por sus preocupaciones sobre la tecnología. Los mercados públicos y privados han examinado minuciosamente cada dato sobre el negocio de Anthropic, incluidas sus cifras de ingresos no estandarizadas.
Y en vísperas de que empleados de Anthropic se conviertan en millonarios, la firma de gestión patrimonial IEQ Capital organizó una fiesta para inversionistas y empleados del sector de IA, según una persona familiarizada con el asunto. La fiesta, solo por invitación, prometía una presentación del DJ Diplo.
“Nunca las OPI habían significado tanto para la industria de capital de riesgo en su conjunto”, dijo Ravi Viswanathan, fundador y socio gerente de NewView Capital, sobre las esperadas salidas a bolsa de Anthropic y, eventualmente, OpenAI.
Con los años, Wall Street se ha acostumbrado a cierto tipo de historia de éxito de Silicon Valley. Empresas tecnológicas, incluidas Amazon.com Inc. y Meta Platforms Inc., gastan dinero para aumentar su participación de mercado y luego alcanzan un punto de inflexión en el que pasan a ser rentables de manera sostenida.
Anthropic, según su propio relato, no promete esa consistencia. “No creo que la economía de esta industria funcione de esa manera”, dijo previamente este año el director ejecutivo Dario Amodei en una extensa entrevista en un podcast. Es particularmente difícil prever la demanda futura de una tecnología que evoluciona rápidamente y acompasar en consecuencia las costosas inversiones informáticas de más largo plazo, dijo. “Si me equivoco apenas un año en esa tasa de crecimiento, o si la tasa de crecimiento es de cinco veces al año en lugar de 10 veces al año, entonces quiebras”.
Fundada en 2021 por exempleados de OpenAI con el objetivo de desarrollar IA de manera más responsable, Anthropic encarna ahora las principales tensiones que han pasado a definir a la industria. Al mismo tiempo que pide desacelerar el ritmo de desarrollo de la IA para mitigar posibles daños graves a la humanidad, avanza con una oferta pública que probablemente aumentará la presión de los accionistas para generar mayores rendimientos sobre la inversión. Algunos, incluido el contralor de la ciudad de Nueva York, pidieron previamente a Anthropic que suspendiera su OPI hasta abordar plenamente los riesgos de seguridad.
Anthropic pretende utilizar el capital recaudado en su oferta pública para financiar inversiones en chips, centros de datos y talento con el fin de desarrollar una tecnología que considera capaz de transformar la economía mundial. Anthropic ha ganado impulso este año gracias a un fuerte aumento de la demanda de su software de IA Claude para agilizar tareas laborales más complejas, en particular la escritura y depuración de código. Sin embargo, al igual que otras empresas de IA, trabaja para demostrar una utilidad más amplia de sus productos más allá de los ingenieros de software, que suelen ser los primeros en adoptar estas tecnologías.
Anthropic, cuyos ingresos crecieron más de 1,000% interanual en 2025, ha visto moderarse ese ritmo desde entonces. Los ingresos de la compañía alcanzaron US$ 16,300 millones en el primer semestre de 2026, según la documentación de su OPI, más de 14 veces el nivel del mismo período del año anterior. Pero, como informó previamente Bloomberg, la tasa de crecimiento de sus ingresos se desaceleró desde alrededor de 140% a 45% entre el segundo y el tercer trimestre de 2026.
La compañía también enfrenta un riesgo de concentración: en el primer semestre de 2026, 48% de las ventas de Anthropic a clientes provinieron de los mercados de servicios en la nube de tres empresas tecnológicas, algunas de las cuales están desarrollando sus propios modelos y podrían algún día dejar de utilizar Claude, lo que amenazaría las ventas futuras.
Mientras tanto, Anthropic reveló fuertes oscilaciones en sus resultados, incluida una pérdida neta de casi US$ 42,000 millones en 2025 y de casi US$ 81,000 millones en los dos primeros trimestres de este año, cifras que superan ampliamente lo que Uber Technologies Inc. consumía anualmente antes de salir a bolsa. El fabricante del chatbot Claude dijo además que, solo desde fines de 2025, se ha comprometido a invertir US$ 417,000 millones, con plazos de entre uno y 20 años, en capacidad informática y de infraestructura para respaldar su software.
Una premisa central es que Anthropic y sus pares acabarán generando en los próximos años ingresos extraordinariamente altos gracias a software de IA más avanzado, suficientes para compensar las enormes inversiones que se realizan hoy. Pero nadie, incluido Amodei, sabe con certeza cuáles serán las ventas dentro de cinco años, dijo Aswath Damodaran, profesor de finanzas de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York. “Están tan perdidos como usted o yo”.
A lo largo de casi 100 páginas, Anthropic expuso una extensa lista de factores de riesgo particulares, desde un mayor escrutinio gubernamental que podría ralentizar o impedir su capacidad de lanzar modelos más potentes —el motor de todo su negocio— hasta la posibilidad de que su tecnología provoque la extinción de la humanidad. También se enfrenta a un concurrido grupo de competidores que se superan constantemente con modelos más potentes y asequibles.
La combinación de riesgos novedosos y existenciales, junto con el hecho de que Anthropic sigue siendo una empresa relativamente joven, dificulta que los inversionistas modelen las ventajas y desventajas del negocio, según asesores cercanos a la OPI que hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Aun así, como empresa que cotiza en bolsa, las acciones de Anthropic probablemente se convertirán en el principal barómetro del auge de la IA. Incluso antes de presentar la documentación de su OPI, cada movimiento de la compañía era examinado por los inversionistas. Sus ingresos son seguidos de cerca para medir la demanda de servicios de IA en general.
Los pronósticos de Amodei también han sido objeto de un amplio análisis. Exacadémico, Amodei ha publicado varios ensayos extensos en los que expone su visión sobre los beneficios y riesgos a medida que la IA avanza para transformar la sociedad con lo que denominó “un país de genios en un centro de datos”. Sin embargo, en varios ensayos ha reconocido la dificultad de predecir lo que vendrá.


