En noviembre de 2025, la Contraloría reveló una preocupante situación en las comisarías del país: entre el 30 % y el 40 % de las dependencias inspeccionadas figuraban como inhabitables, de acuerdo con los informes de las municipalidades. Muchas de estas instalaciones acumulan décadas de antigüedad y presentan un deterioro que compromete la seguridad de quienes trabajan y acuden a ellas. Las deficiencias incluyen desde profundas grietas en las estructuras hasta sistemas sanitarios colapsados, con baños clausurados por daños que no pueden solucionarse con el presupuesto disponible.
A las deficiencias de infraestructura se suma el cuestionamiento sobre el uso de los recursos destinados a mejorar las dependencias policiales. De los cerca de 960 millones de soles, equivalentes a unos 251 millones de dólares, asignados a la Policía Nacional del Perú (PNP) para inversiones en infraestructura, únicamente se había ejecutado el 20 %. Esta baja ejecución presupuestal evidencia las dificultades para transformar los fondos disponibles en mejoras concretas, mientras numerosas comisarías continúan operando en condiciones que ponen en entredicho la seguridad y la calidad del servicio policial.
Esto es lo que ha sucedido para que la comisaría de Surquillo quede inhabilitada para los vecinos
La comisaría de Surquillo dejó de funcionar oficialmente el pasado 17 de octubre, casi un año después de que el techo de sus instalaciones se desplomara. El cierre se produjo luego de que el inmueble fuera declarado “inhabitable” debido a los daños estructurales que comprometían su seguridad. La medida evidencia la gravedad del deterioro de una dependencia policial clave para los vecinos del distrito.
Con esta clausura, Surquillo se quedó sin su única comisaría operativa, por lo que las denuncias y los trámites policiales fueron derivados a la dependencia de Miraflores. Así lo informó un comunicado colocado en la puerta del establecimiento, donde también se dejó constancia de la interrupción del servicio. Mientras tanto, las autoridades deberán definir si el local será reparado o reemplazado, sin que los ciudadanos tengan aún una solución definitiva para recuperar la atención policial en su distrito.
El deterioro de su infraestructura originó el cierre de la comisaría, pero los agentes fueron reubicados
El cierre de la comisaría de Surquillo tiene como antecedente el grave deterioro de su infraestructura, que quedó en evidencia en octubre de 2025, cuando parte del techo se desplomó en el área de recepción y dejó heridos a cuatro agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP). El incidente encendió las alarmas sobre las condiciones de seguridad del inmueble. Según informó La República, una sección del falso techo, aparentemente construida con madera y yeso, cayó sobre la zona de guardia.
Tras el accidente, los efectivos fueron evacuados para recibir atención médica, mientras el Ministerio de Salud movilizó ambulancias para atender la emergencia. La PNP informó que Edgar Cristóbal Quispe, José Corzo Giraldo y José Fernández Díaz fueron trasladados al Hospital de la Policía. En ese momento, el entonces comandante general de la institución, Óscar Arriola, anunció que los agentes serían reubicados temporalmente en un local ofrecido por la alcaldesa de Surquillo, Cinthia Loayza, mientras se inspeccionaba el edificio. “Yo mismo iré a verlos”, afirmó al referirse a su visita a los heridos en el hospital de Jesús María.
Las denuncias por delitos, tránsito y familia serán recibidas en la comisaría de Miraflores
Tras el cierre de la comisaría de Surquillo, la Policía Nacional del Perú (PNP) estableció nuevas sedes para garantizar la atención de los vecinos del distrito. Según el documento oficial, las denuncias relacionadas con delitos, tránsito y familia deberán presentarse en la comisaría de Miraflores, situada en la calle General Vidal N.° 230. De esta manera, los ciudadanos tendrán que desplazarse hasta el distrito vecino para realizar estos procedimientos policiales.
En cambio, quienes necesiten constancias, copias certificadas u otros trámites administrativos podrán acudir a la sede ubicada en la calle Albert Einstein N.° 150, en Surquillo, junto al grifo Primax de Angamos. Asimismo, la guardia de la dependencia mantiene habilitada la línea telefónica 943 908 581 para atender consultas y solicitudes de apoyo urgente. Estas disposiciones buscan mantener la prestación de los servicios policiales mientras se define el futuro del local clausurado.
El municipio había advertido sobre las condiciones de la sede y propuesto una remodelación
La alcaldesa de Surquillo, Cinthia Loayza, señaló que aún no se había podido verificar si la Policía Nacional había presentado una solicitud formal para reparar el inmueble, cuya antigüedad supera los cien años. La autoridad explicó que cualquier intervención depende de las decisiones del sector y de la disponibilidad presupuestal. Asimismo, recordó que la municipalidad había advertido años atrás sobre el deterioro de la sede policial y planteado la necesidad de remodelarla.
Mientras tanto, algunos testigos aseguraron que el local se encontraba en proceso de remodelación; sin embargo, las autoridades no presentaron documentos que acreditaran la ejecución de dichos trabajos. La situación genera interrogantes sobre las acciones adoptadas para garantizar la seguridad de las instalaciones antes del colapso que evidenció sus deficiencias estructurales. Además, la comisaría está ubicada cerca de un centro de salud materno infantil, lo que aumenta la preocupación por las condiciones de seguridad en los alrededores.
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