Un medicamento utilizado para detener la producción de leche materna después del parto podría tener un efecto protector frente al cáncer de mama. Así lo señala una investigación internacional que identificó una asociación entre el uso de cabergolina y una menor incidencia de esta enfermedad en mujeres de España y Noruega.
El estudio, publicado este jueves 15 de octubre de 2026 en la revista científica Cancer Discovery, analizó información médica de más de 150.000 mujeres y desarrolló experimentos con ratones para explorar los posibles mecanismos de protección.
Los investigadores encontraron que las mujeres que habían recibido cabergolina por indicación médica para suprimir la lactancia presentaron aproximadamente un 70 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama durante los años posteriores al embarazo, en comparación con aquellas que no utilizaron el medicamento.
Sin embargo, los científicos precisan que esta asociación todavía no demuestra que el fármaco prevenga el cáncer de mama en mujeres. Se necesitan ensayos clínicos para confirmar su eficacia y seguridad con ese propósito.
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¿Qué es la cabergolina y por qué podría reducir el riesgo de cáncer de mama?
La cabergolina es un medicamento que disminuye la producción de prolactina, hormona que interviene en la generación de leche materna. Se utiliza bajo prescripción médica en determinadas situaciones, como después de una pérdida gestacional o cuando existen razones médicas para impedir la lactancia.
El equipo científico investigó su posible efecto durante un proceso natural denominado involución mamaria, que ocurre cuando finaliza la lactancia.
Durante el embarazo, las glándulas mamarias experimentan cambios para producir leche. Cuando termina el periodo de amamantamiento, gran parte de las estructuras que participaron en este proceso dejan de ser necesarias y el organismo comienza a eliminarlas.
Christopher Maxwell, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Columbia Británica, en Canadá, explicó que este mecanismo es comparable al ciclo estacional de un árbol, que desarrolla nuevas estructuras durante su etapa productiva y después experimenta una renovación.
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Pruebas en ratones mostraron una reducción cercana al 50 %
En el trabajo participaron investigadores del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, institución vinculada a la Universidad de Salamanca y al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), en España, junto con científicos de otros países.
Los especialistas analizaron ratones con alteraciones en los genes BRCA1 y TP53, relacionados con mecanismos de reparación del ADN y control de células dañadas.
En estos animales, el proceso de involución mamaria podía quedar incompleto, lo que favorecía la permanencia de tejidos potencialmente precancerosos.
Al administrar una dosis de cabergolina después de finalizar la lactancia, los investigadores observaron que el porcentaje de ratones que desarrollaron cáncer de mama se redujo aproximadamente a la mitad.
También detectaron una disminución del tejido potencialmente precanceroso, menor crecimiento celular y una mayor presencia de determinadas células inmunitarias que intervienen en la defensa frente a los tumores.
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Estudio analizó historiales médicos de más de 150.000 mujeres
Para determinar si los hallazgos experimentales coincidían con datos de pacientes, los investigadores revisaron registros médicos de mujeres de España y Noruega.
El análisis reunió información de más de 150.000 mujeres, incluidas pacientes que habían recibido cabergolina para suprimir la producción de leche por indicación médica.
Al combinar los resultados de ambos grupos, encontraron que las mujeres tratadas presentaban aproximadamente un 70 % menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama durante los años posteriores al embarazo.
La asociación se observó en mujeres menores de 50 años. No obstante, al tratarse de estudios basados en historiales médicos, los resultados pueden estar influidos por diferencias entre las participantes y no permiten establecer una relación directa de causa y efecto.
¿La cabergolina ya puede utilizarse para prevenir el cáncer de mama?
Aunque los resultados abren nuevas posibilidades para la investigación, la cabergolina no está aprobada como medicamento para prevenir el cáncer de mama.
Los científicos prevén avanzar hacia ensayos clínicos prospectivos para evaluar si su administración al finalizar la lactancia puede reducir realmente la aparición de tumores en mujeres.
La investigación busca determinar si, en determinados grupos de pacientes, este medicamento podría convertirse en una alternativa preventiva a intervenciones actualmente utilizadas en personas con alto riesgo, como la cirugía reductora de riesgo o determinados tratamientos hormonales.
Por ahora, los resultados no justifican utilizar cabergolina por cuenta propia, suspender la lactancia para tomarla ni modificar las medidas preventivas recomendadas por un especialista.
Los investigadores consideran que el hallazgo proporciona una base científica para seguir estudiando cómo los cambios de la glándula mamaria después del embarazo pueden influir en el desarrollo del cáncer.


